Judiciales

Un juez federal de Rosario suspendido: el primer paso hacia el juicio político a Salmain


El Consejo de la Magistratura suspendió al juez federal rosarino Gastón Salmain e inició el proceso de juicio político. Ante este hecho, la diputada socialista Lionella Cattalini calificó la medida como «un paso fundamental para recuperar la confianza en las instituciones y demostrar que nadie está por encima de la ley».

La legisladora valoró la decisión del organismo: «Salmain no podía continuar al frente de un juzgado federal ni resolver causas que afectan la vida de los ciudadanos mientras enfrenta acusaciones tan graves de corrupción». Las imputaciones en su contra abarcan desde el cobro de sobornos para favorecer resoluciones judiciales hasta haber ocultado que ya había sido expulsado de la Justicia Federal por ofrecer dinero para atraer un expediente a su juzgado.

Cattalini recordó que advirtió públicamente sobre la situación desde el principio: «Durante meses sostuvimos que las acusaciones contra Salmain eran absolutamente incompatibles con el ejercicio de la función judicial. Una persona con antecedentes de corrupción y procesada por hechos de esta magnitud no puede ocupar un cargo de semejante responsabilidad».

La diputada subrayó que la suspensión era imprescindible para preservar la credibilidad del sistema judicial: «Cuando existen sospechas tan graves, el silencio y la indiferencia no son una opción. Las instituciones tienen la obligación de actuar, y hoy el Consejo estuvo a la altura».

Sin embargo, advirtió que esto es solo el comienzo: «Ahora esperamos que el Jurado de Enjuiciamiento actúe con la misma celeridad y avance hacia una definición. La sociedad necesita respuestas y no puede tolerar más demoras».

Finalmente, fue categórica respecto a las consecuencias: «Salmain tiene que rendir cuentas como cualquier ciudadano. Si se comprueban los hechos que se le imputan, tiene que ir preso. Rosario necesita una Justicia federal independiente, transparente y libre de corrupción. No puede haber privilegios para quienes juraron hacer cumplir la ley».

QUINI