Agustina García murió el 21 de enero de 2025 junto a su madre, Tania Gandolfi, cuando caminaban con el resto de la familia por la intersección de avenida Wheelwright y Presidente Roca, en la costanera central de Rosario. Con ellas caminaba también una nena de 6 años, que fue atropellada y sobrevivió con heridas de gravedad. El papá de la nena, que completaba el grupo familiar, resultó ileso.
Por ese hecho, esta semana comenzó en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio contra Agustín López Gagliasso, el conductor acusado de provocar la tragedia. La Fiscalía y la querella lo acusan de homicidio simple con dolo eventual y piden una condena de 18 años de prisión.
Leé la nota completa: Tragedia en la costanera: comienza el juicio contra el conductor acusado de matar a madre e hija
Antes de aquel viaje a Rosario, Agustina cursaba el ciclo orientado en el IPEMyT N°357 «José Campellone», en el barrio Smata de la ciudad de Córdoba, donde además era la primera escolta de la bandera. Fue ahí donde empezó a dar forma a un proyecto que hoy sigue creciendo sin ella.
Un proyecto nacido en el aula
Agustina pensaba que la seguridad vial no debía enseñarse solo a través de multas y controles, sino como contenido escolar en todos los niveles. Tras su muerte, la comunidad educativa del colegio técnico cordobés asumió el compromiso de convertir esa idea en una propuesta concreta.
Encabezada por su compañera Leonela Toujan y con la supervisión del docente Marcelo Sosa, la iniciativa fue elevada formalmente ante el Parlamento Juvenil de la Provincia de Córdoba bajo el nombre «Programa Agustina Magalí García: Educación Vial Integral y Conciencia Ciudadana» —en referencia al nombre completo de la joven—. En el colegio también le rindieron otros homenajes: un mural pintado por sus compañeros y una distinción anual para estudiantes destacados que lleva su nombre.
De Córdoba a todo el país
A fines de agosto, el gobierno de Córdoba lo convirtió en política pública bajo el nombre «Educación Vial en las Escuelas«. Ahora la familia busca que la provincia de Santa Fe —donde ocurrió la tragedia— también lo adopte, con la intención de que luego se replique en el resto del país.
Para evitar la creación de nuevas materias o sobrecarga docente, el programa propone un eje transversal dentro de asignaturas ya existentes, con cuatro módulos obligatorios anuales:
- Legislación, normas y entorno local
- Conducción defensiva y percepción del riesgo
- Usuarios vulnerables
- Actuación ante siniestros


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