El desembarco de Javier Milei en el Congreso para respaldar el informe de gestión de Manuel Adorni no fue una visita protocolar más. Desde su llegada, el Presidente marcó el tono de la jornada: ingresó escoltado por todo su gabinete y se recluyó en el despacho de la presidencia de la Cámara para grabar un video institucional ambientado con la cortina musical de Rocky.
La tensión estalló antes de ingresar al recinto. Ante la consulta de los periodistas acreditados sobre presuntas irregularidades en su equipo, Milei respondió sin detenerse: «Ustedes son los corruptos».
Ya ubicado en el palco principal junto a su hermana y secretaria general, Karina Milei, el mandatario se convirtió en el principal animador de la bancada oficialista. Durante más de una hora y medio, alternó aplausos eufóricos a los «hitos» leídos por Adorni con cánticos y arengas hacia sus diputados.
El armado del palco presidencial dejó a la vista las jerarquías actuales del Gobierno:
Luis «Toto» Caputo: Fue el único ministro que recibió un abrazo del mandatario cuando fue mencionado en el discurso.
Cristian Ritondo: El jefe del bloque PRO recibió gestos de aprobación (pulgares arriba), ratificando la sintonía política con ese sector.
Mario Lugones: Pese a ser buscado por Milei para un reconocimiento público durante el apartado de Salud, el ministro optó por mantener un perfil bajo y permaneció casi oculto en las filas traseras.
l momento de mayor voltaje ocurrió durante los intercambios con los legisladores opositores. El diputado peronista Aldo Leiva lo increpó haciendo referencia a supuestas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), a lo que Milei replicó con un tajante: «No entendés nada».
Sin embargo, el cruce más virulento fue con la izquierda. Tras los reclamos de la diputada Myriam Bregman por el alineamiento geopolítico con Israel, el Presidente estalló: “Sus ideas mataron a 150 millones de personas. ¡Ustedes son los asesinos!”, gritó hacia las bancas. Acto seguido, y en tono irónico, les lanzó besos y dibujó corazones con las manos ante la risa de sus funcionarios.
Al finalizar la exposición de Adorni, el Presidente se retiró bajo los cánticos de la militancia libertaria. Antes de abandonar el edificio, volvió a arremeter contra la prensa. Ante la pregunta de si el informe de gestión había sido suficiente para disipar dudas, Milei sentenció mientras se alejaba: «Es más que suficiente, el caso está cerrado, chorros, corruptos».


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