El gobierno de la provincia de Santa Fe decomisó un edificio de tres pisos y 27 departamentos ubicado en pleno centro de Rosario. Según informaron desde el lugar, el inmueble, situado en calle Buenos Aires al 1063, pertenecía a un implicado en la causa judicial conocida como «megaestafa inmobiliaria».
El operativo, encabezado por el secretario de Gestión de Registros Provinciales del Ministerio de Gobierno e Innovación Pública, Matías Figueroa Escauriza, y el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini, incluyó además el desalojo de un grupo de personas que había intentado ocupar las instalaciones por la fuerza durante la noche previa.
Un negocio millonario clausurado
«Hoy estamos llevando adelante el decomiso de esta propiedad. Venimos a recuperar un bien que la Justicia determinó que proviene de una actividad delictiva y que, a partir de ahora, pasará a formar parte del patrimonio del Estado», señaló Figueroa Escauriza al comienzo del operativo.
El funcionario detalló que la toma de posesión se realizó tras notificar, hace más de un mes, a quienes alquilaban los distintos espacios de forma temporal. «Ellos alquilaban a mes, mes a mes y algunos por plazo de 15 días», explicó, y advirtió que hubo una maniobra intencional para seguir percibiendo dinero ilícito a través de alquileres. Precisó además que, ante la persistencia de las ocupaciones —e incluso la concreción de nuevos contratos de alquiler de manera deliberada después de la primera notificación—, la semana pasada la Provincia debió reiterar la intimación a restituir el inmueble.
«Tengamos presente que los propietarios y los imputados levantaban 20 millones de pesos por mes con esta administración. Entonces, cada día que pasaba era plata que recaudaban y es lo que nosotros queremos cortar», señaló Escauriza sobre el inmueble, que perteneció al imputado Leandro Pérez.
Además, el operativo provincial se topó con un conflicto de último momento. Según precisó el secretario, unas 15 personas ingresaron violentando los accesos la noche anterior con el objetivo de apropiarse del espacio. «Por incentivo de que no sabemos todavía quién, ya nos vamos a enterar, vinieron más de 15 personas anoche que se metieron a las habitaciones, barroteando las puertas para poder usurpar la propiedad», describió.
Ante esta situación, el funcionario provincial aseguró: «Toda esa gente que vino de muy mala fe a querer usurpar la propiedad fue desalojada, para que esta propiedad no se convierta en un aguantadero en pleno microcentro de la ciudad de Rosario». Según Escauriza, este tipo de reacciones ocurren «cuando tocamos la plata de los delincuentes».
Subastas y ataque al delito de guante blanco
Por su parte, el secretario Angelini subrayó que estas acciones forman parte de una decisión central de la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, orientada a desfinanciar a las organizaciones delictivas en toda la provincia.
«Vamos tras toda la cadena que cometen delitos. Desde aquel que vende en la calle, narcomenudeo, desde aquel que distribuye, del que tiene el búnker, del que tiene el arma de fuego, el que comete violencia lesiva, pero también de los delincuentes de guantes blancos, de los delincuentes que avanzaron y se enriquecieron muchísimo en todos estos años», enfatizó el secretario.
El funcionario remarcó que las investigaciones por lavado de activos y decomiso de bienes presentan una elevada complejidad técnica, y destacó el trabajo articulado entre el Ministerio de Gobierno e Innovación Pública, el Ministerio de Justicia y Seguridad y el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para concretar este tipo de procedimientos.
Angelini valoró el trabajo conjunto para lograr que hoy «los bienes están del lado correcto y los delincuentes se quedaron sin el dinero que recibían».
Finalmente, las autoridades delinearon los próximos pasos con el edificio rosarino. Tras lograr el desalojo total, el objetivo será realizar un cerramiento completo de la propiedad y un relevamiento de sus condiciones internas. «La prepararemos para la próxima subasta en la ciudad de Rosario, seguramente en el mes de marzo, abril del año que viene», concluyó Escauriza.




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