Miles de personas se movilizaron desde la plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera en la quinta Marcha Federal Universitaria. Reclamaron el cumplimiento de la ley de financiamiento, mejoras salariales y más presupuesto para las casas de estudio.
Rosario se sumó este jueves 15 de octubre a la quinta Marcha Federal Universitaria con una movilización multitudinaria que ocupó cerca de quince cuadras del centro. Estudiantes, docentes, no docentes, graduados y autoridades caminaron junto a alumnos secundarios de escuelas nacionales y provinciales, sindicatos y organizaciones sociales para exigir que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario.
La concentración comenzó a media tarde en la plaza San Martín (Santa Fe y Dorrego). Desde allí, las columnas avanzaron por Dorrego, San Luis, Buenos Aires y Córdoba hasta llegar, cerca de las 17.30, al Parque Nacional a la Bandera, donde se realizó el acto central. Al frente de la marcha caminó el excombatiente de Malvinas Julio Más.
El acto en el Monumento
El cierre incluyó la intervención musical de un grupo de la Escuela de Música, integrado por docentes, no docentes y estudiantes, y la lectura del documento de la multisectorial que acompaña la convocatoria, el mismo que se leyó en todo el país. Entre los carteles se destacaban consignas como “La Argentina no se vende” y una bandera que recordaba que “Las Malvinas son argentinas”.
El rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, no participó de la marcha local porque viajó a la movilización central en Buenos Aires. La jornada en la ciudad transcurrió sin incidentes, a diferencia de lo ocurrido frente al Congreso, donde hubo enfrentamientos entre grupos encapuchados y las fuerzas de seguridad. El clima también fue protagonista: hubo momentos de lluvia, cielo cubierto y ratos de sol.
Por qué se marcha
El eje del reclamo es la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso en 2025 para actualizar los gastos de funcionamiento y los salarios del sector. El presidente Javier Milei la vetó, el Parlamento ratificó la norma y, según la comunidad universitaria, el Gobierno avanzó luego con medidas que condicionan su aplicación. Desde el Ejecutivo sostienen que cumplirla pondría en riesgo la estrategia de superávit fiscal.
Los trabajadores universitarios denuncian una caída real de sus salarios superior al 30% desde fines de 2023, mientras que las universidades advierten por el recorte de fondos destinados a funcionamiento, becas e investigación. A eso se suma la preocupación por el rol de la Sigen (Sindicatura General de la Nación, el organismo que controla las cuentas del Estado) sobre las finanzas universitarias, algo que gremios y autoridades consideran una amenaza a la autonomía.
El conflicto también avanza en la Justicia. El juez federal Martín Cormick dispuso este miércoles una multa de 100.000 pesos por cada día de incumplimiento al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por no acatar una medida cautelar vinculada a la ley.
Tomas y clases en la calle
La marcha fue la culminación de varios días de protesta en las facultades rosarinas. Desde el martes, estudiantes de Humanidades y Artes, Ciencia Política y Relaciones Internacionales y Psicología llevan adelante tomas “activas y simbólicas”, una modalidad que busca visibilizar el reclamo sin que los alumnos pierdan cursadas ni parciales.
En ese marco se dictaron clases públicas en la explanada de las facultades y en la peatonal, abiertas a toda la comunidad. Una referente estudiantil de Humanidades resumió el ánimo de los jóvenes: aseguró que están cansados de reclamar desde hace tres años por una ley que ya fue aprobada y que todavía no se aplica.


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