Judiciales

Otorgaron la libertad a cinco policías implicados en el fraude del combustible


En un nuevo giro judicial dentro de la causa que investiga el desvío de fondos destinados al combustible de patrulleros, la camarista Gabriela Sansó resolvió este viernes otorgar la libertad a cinco policías que permanecían bajo prisión preventiva. La medida beneficia a efectivos que se encontraban alojados en la cárcel de Piñero desde fines del año pasado.

La orden de libertad, que comenzó a ejecutarse la noche del viernes 20 de marzo, alcanza a:

  • Adrián Bahl: Exjubilado del Escuadrón Caballería y Sección Perros.

  • Fabián Becerra: Exintegrante del Grupo Táctica Multipropósito.

  • Nicolás Cuesta: Exjefe de Adicionales.

  • Edgardo Roldán: Exinspector de Zona VI.

  • Roberto Sandoval: Interventor de Medicina Legal al momento de los hechos.

Pese a recuperar la libertad, la jueza impuso una serie de condiciones estrictas para garantizar el proceso: fijar residencia, firma mensual ante la Oficina de Gestión Judicial, prohibición de salida del país y, fundamentalmente, la prohibición «absoluta» de contacto con otros coimputados o testigos de la causa.

La investigación, encabezada por el fiscal José Luis Caterina, sostiene que los uniformados formaban parte de una asociación ilícita que operaba mediante la sobrefacturación o «cargas fantasma» de combustible utilizando tarjetas Visa Flota.

Según la acusación, la maniobra contaba con la complicidad de la estación de servicio Gas Auto Tiferno SA (Ovidio Lagos al 3900). Se estima que entre 2023 y 2025, la empresa entregaba retornos en efectivo de forma quincenal a los representantes de las secciones policiales involucradas.

Mientras gran parte de los 25 policías involucrados han ido obteniendo la libertad por orden de la Cámara Penal, la situación es distinta para quienes son señalados como los cerebros de la organización.

Daniel Acosta (ex titular de la Unidad Regional II) y su secretario privado, Rodrigo Domínguez, permanecen detenidos. Ambos están imputados como jefe y organizador, respectivamente, de una banda que generó un auténtico «cimbronazo» en la fuerza policial local.

QUINI