Política

Milei retomó la actividad en Casa Rosada con una reunión de Gabinete de casi tres horas


Rompiendo la rutina de las últimas semanas, este lunes a las 9.25 el presidente Javier Milei se presentó en Casa Rosada, cruzó el patio de los Bustos y aguardó la llegada de todo su Gabinete para dar comienzo, a las 10, al encuentro que él mismo había convocado. Tras 24 días en la quinta de Olivos con «agenda privada», el mandatario aprovechó la cita para ratificar el rumbo de su programa económico, descartar que exista una crisis vinculada a la morosidad y analizar junto a su equipo el panorama político que se avecina.

Durante casi tres horas, ministros y secretarios que acompañan la gestión diaria del libertario se congregaron en el Salón Eva Perón. A diferencia del encuentro anterior, esta vez no se difundió una foto del cónclave. La convocatoria tuvo asistencia casi total: solo faltaron las ministras Alejandra Monteoliva (Seguridad) y Sandra Pettovello (Capital Humano), ambas con compromisos en el exterior, y el asesor presidencial Santiago Caputo, que recién ingresó al edificio a las 11.05.

«Durante el encuentro, el Presidente reafirmó que no va a entregar las ideas que guían la gestión y que al populismo no se le gana con más populismo», señaló una fuente de Balcarce 50. En su exposición, Milei también remarcó que «no va a traicionar sus ideas en post de resultados electoral» y sostuvo que el Gobierno debe sostener con firmeza el camino económico trazado.

Buena parte de la charla se centró en las principales variables económicas, sobre todo en el debate en torno a la morosidad, sobre la cual el mandatario expuso una supuesta tendencia a la baja. «Los indicadores no reflejan una situación de crisis», concluyeron voces oficialistas al término de la reunión.

En otro tramo del encuentro se abordó el escenario político y se dio la instrucción de comunicar con más fuerza los logros de la gestión, como respuesta a lo que en el oficialismo describen como «discursos que buscan generar incertidumbre y temor en la sociedad y en los mercados».

La última vez que Milei había reunido a todo el Gabinete fue el 9 de julio, convocada de urgencia tras el Te Deum por la fecha patria. Desde entonces, había sido la mesa política la encargada de resolver las definiciones más relevantes.

No faltaron, sin embargo, las voces discordantes dentro del espacio libertario. La senadora Patricia Bullrich planteó públicamente la necesidad de imprimirle «más velocidad en los resultados» para que la sociedad note una mejora económica concreta. Aunque respaldó el rumbo general, reclamó celeridad «para que el cambio se sienta en la vida cotidiana».

La decisión de volver a convocar al equipo completo —motivada, en parte, por la cobertura periodística de las últimas semanas— responde a la intención de Milei de mostrarse activo. En esa misma línea, citó nuevamente a diputados y senadores para este martes a las 17.30 en el salón Héroes de Malvinas de Casa Rosada, con el objetivo de afinar la relación con el Congreso.

El encuentro se produjo en la antesala de la sesión del miércoles en Diputados, donde el oficialismo buscará avanzar con los proyectos de Inocencia Fiscal II y la reforma de la Carta Orgánica del BCRA.

Entre los primeros en llegar a Balcarce 50 se encontraban el titular de Diputados, Martín Menem; el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y la propia Patricia Bullrich, quien espera poder sesionar el jueves para tratar 60 pliegos judiciales y proyectos vinculados a las «zonas frías» y «zonas cálidas», entre otros temas.

Con una agenda legislativa cargada —que incluye la reforma electoral pendiente— y tras priorizar las iniciativas económicas, el Poder Ejecutivo busca evitar nuevos tropiezos como el que sufrió con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, de la que debió quitar dos capítulos clave: el referido a tierras y el del manejo del fuego.

El tratamiento de esa norma había generado tensiones internas, con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger —autor del proyecto—, en el centro de las críticas. Fue el propio Milei quien decidió cerrar la discusión el jueves pasado, al elogiar públicamente a su ministro: «Cuando ustedes vean a un sorete, a una mierda humana criticando a Federico es porque le está tocando un negocio prebendario a un chorro y a un corrupto», disparó.

En paralelo, el Gobierno trabaja en reordenar su estrategia comunicacional de cara a los próximos proyectos. Para eso, prevé designar voceros que expliquen en detalle cada tema, con el fin de que esas explicaciones luego se repliquen en las redes sociales.

Con la reunión de este lunes, Milei regresó a Casa Rosada tras 24 días de ausencia. Aunque había pasado brevemente por la sede de gobierno para disertar en el Hotel Alvear en el marco del Council de las Américas, en las últimas tres semanas concentró su actividad en la quinta de Olivos. Desde el 31 de julio acumuló tres viajes al exterior y varias audiencias de carácter «privado».

QUINI SORTEOS