El Manchester City podría recibir esta temporada una deducción de puntos que lo enviaría al Championship, la segunda división del fútbol inglés. La amenaza llega después de que una comisión independiente lo declarara culpable de 114 de las 115 acusaciones por irregularidades financieras presentadas por la Premier League. El club apeló el fallo y espera una resolución definitiva que no llegaría antes de fines de enero de 2027.
La situación contrasta con su presente deportivo. Bajo la conducción de Enzo Maresca, sucesor de Pep Guardiola, el equipo ganó sus primeros siete partidos de liga y es único líder del torneo, lo que lo ubica como candidato firme al título. Sin embargo, una eventual sanción podría dar vuelta por completo la tabla de posiciones.
Qué castigo podría recibir
Según fuentes cercanas al proceso, es improbable que el City sea expulsado de la Premier League y obligado a empezar de nuevo desde la League Two, la cuarta categoría. Una medida así sería un problema sin precedentes para la liga y para la English Football League (EFL): obligaría a anular todos los resultados del club en la temporada y dejaría abierta la pregunta de dónde jugaría los seis meses restantes. Aunque conformaría a quienes piden la pena máxima, alteraría el funcionamiento de toda la competencia.
La alternativa con más chances es una quita de puntos de gran magnitud, suficiente para asegurar el descenso, acompañada por una multa elevada. La Premier League pretende que el castigo se conozca antes de que se resuelva la apelación, e incluiría una segunda deducción para mantener al club en el Championship al menos una temporada más. La EFL no está obligada a aplicar una pena fijada por otra organización, aunque se descuenta que lo haría. El objetivo, en definitiva, es alcanzar a la propiedad y no a los hinchas.
La situación de los dueños
La comisión concluyó que los propietarios fueron responsables de un período prolongado de conductas que le dieron al club ventaja deportiva sobre sus rivales. Si la apelación fracasa, la continuidad del jeque Mansour y del Abu Dhabi United Group quedaría en discusión, lo que también pondría bajo presión al Regulador Independiente del Fútbol, presidido por David Kogan, un organismo con dudas sobre su capacidad real para intervenir en la conducción de los clubes.
Un cambio de dueños abriría, además, interrogantes sobre la viabilidad financiera del City. El club recibe cientos de millones en ingresos provenientes del Gobierno de Abu Dhabi, y no está claro que otro comprador quiera hacerse cargo de una institución con la imagen dañada por el caso.
Por qué fue declarado culpable
A fines de septiembre, el City fue declarado culpable de incumplir las normas financieras durante nueve temporadas, entre 2009/10 y 2017/18, y se dieron por probados tres de los cuatro cargos por falta de cooperación con la investigación. Entre otros puntos, el club no entregó información completa sobre la remuneración de Roberto Mancini, su entrenador entre 2009/10 y 2012/13. La pesquisa se inició tras la filtración de documentos financieros del club en noviembre de 2018.
La comisión determinó que el City utilizó contratos comerciales que no reflejaban los acuerdos reales con patrocinadores y terceros. Con esos mecanismos infló artificialmente sus ingresos y redujo los gastos operativos que figuraban en sus balances. En ese período, el equipo conquistó ocho títulos oficiales: tres Premier League, tres Copas de la Liga, una FA Cup y una Community Shield.
El proceso fue largo: la investigación comenzó en diciembre de 2018, la denuncia formal se presentó en febrero de 2023 y la audiencia se extendió 42 días hasta diciembre de 2024, con miles de páginas de transcripciones. Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, sostuvo que el dictamen establece los hechos ocurridos en el club, y la entidad lo calificó como el fallo más importante de su historia.
Las sanciones posibles van desde una advertencia formal y multas hasta la quita retroactiva de puntos, restricciones y exclusión de competencias de la UEFA, el retiro de títulos y, al haber sido hallado culpable de más de la mitad de los cargos, la expulsión de la Premier League con descenso de categoría. La pena todavía no está definida: una nueva audiencia de la Comisión Independiente será la que resuelva un fallo que mantiene en vilo al mundo del fútbol.


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