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Milei en Nueva York: «Los que defienden la industria nacional son unos chorros»


El presidente Javier Milei trasladó su confrontación con sectores del empresariado local al corazón financiero de Nueva York. Durante la apertura de la Argentina Week, un evento diseñado para atraer inversiones extranjeras, el mandatario ratificó su postura contra el proteccionismo y cargó directamente contra Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate y Aluar).

En su discurso ante el JP Morgan, Milei calificó a ambos empresarios como «prebendarios» y aseguró que se beneficiaron durante décadas de un sistema de protección estatal en perjuicio de los consumidores argentinos.

El foco principal estuvo puesto en Madanes Quintanilla, a quien el Presidente acusó de intentar condicionar al Ejecutivo. Según Milei, el empresario exigió mantener barreras arancelarias para favorecer a Aluar a cambio de no despedir personal: “Si no le manteníamos la barrera, nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral… y lo hizo. Esto no es un juego de niños”, sentenció.

Milei defendió la apertura de las importaciones como una herramienta para bajar el costo de vida. Utilizó el ejemplo del sector de neumáticos para ilustrar su punto: “Si los neumáticos costaban 100 dólares y el político pone una pared para que haya que pagarlos 400, eso es un problema”.

En uno de los tramos más agresivos de su exposición, el mandatario afirmó que quienes defienden el modelo actual son, en sus palabras, «unos chorros». “Están reclamando por cazar en el zoológico. Nos estamos sacando de encima a los que usan el nacionalismo berreta para defender el robo de políticos y empresarios”, agregó.

El Presidente también analizó la situación financiera del país, destacando la caída del riesgo país de 2500 a 550 puntos básicos. Sin embargo, advirtió sobre la existencia de lo que denominó el “riesgo kuka”: la desconfianza de los mercados ante un posible retorno del kirchnerismo en 2027.

Finalmente, Milei sostuvo que la relación histórica entre el kirchnerismo y grandes grupos económicos no era de enemistad ideológica, sino de negociación de retribuciones ilícitas. «Los Kirchner, cuando insultaban a Rocca, lo hacían porque estaban negociando la coima», concluyó, reafirmando su intención de eliminar definitivamente el populismo de la estructura económica argentina.

QUINI