A pocos días de la llegada del papa León XIV a la Argentina, una de las voces del Vaticano más cercanas al pontífice dejó un mensaje para la dirigencia. Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL), encabezó un acto en el Congreso de la Nación y pidió que no haya “una apropiación” política de la visita papal.
No mencionó al Gobierno de manera directa. Aun así, la teóloga habló de los riesgos de usar la fe con fines electoralistas y defendió la necesidad de separar la política de la religión. Lo hizo en el Salón de los Pasos Perdidos, ante legisladores, exfuncionarios y referentes religiosos de distintos espacios.
Política y religión, cada una en su lugar
Cuda definió la política como “la forma más alta de caridad”, pero aclaró que no cumple el mismo papel que la religión. Según explicó, a la política le toca dar respuestas concretas, como sancionar leyes. La fe, en cambio, debe ayudar a hacer las preguntas que orienten esas decisiones.
Por eso insistió en que la política no se apropie de lo religioso y advirtió sobre la fuerza que tienen las creencias en la vida de las personas: “Lo que se instala en las personas desde la fe, no se desinstala desde la razón”. También pidió conservar la libertad de pensamiento y la capacidad de dudar: “Es importante dudar siempre y poder mucho más preguntar que dar respuestas”.
Quién es Emilce Cuda
Cuda es teóloga laica y especialista en moral social. La designó el papa Francisco y tiene llegada directa a León XIV, con quien coincidió en la PCAL. En el Congreso hizo una relectura de Magnifica Humanitas, la encíclica del Papa, y la pensó desde los desafíos de América Latina.
El documento analiza desde la Doctrina Social de la Iglesia cómo proteger a la persona en tiempos de inteligencia artificial. Cuda propuso mirar más allá de ese tema y puso la crisis ambiental por delante: “Es más grave el problema climático que la inteligencia artificial porque una máquina se puede desenchufar, pero un deshielo no”. Retomó además una pregunta de la encíclica sobre el rumbo que debe elegir una comunidad: hacia dónde vamos y qué meta queremos como pueblo.
La preocupación por los jóvenes
La funcionaria también contó que en el Vaticano preocupa la salud mental de los jóvenes y el aumento de los suicidios en esa franja. Para Cuda es un problema cultural que no se resuelve sin hacerse preguntas sobre el futuro, porque muchas veces una persona en crisis no logra imaginar un porvenir.
En ese punto volvió a hablarle a la dirigencia. Expresó su deseo de que la reflexión sirva “a una comunidad y también a la política” para que pueda instrumentar acciones concretas que cuiden a las nuevas generaciones.
Si estás atravesando un momento difícil o conocés a alguien que lo esté, podés pedir ayuda. Línea de prevención del suicidio: 135 (gratuita desde CABA y GBA) o (011) 5275-1135 desde todo el país. En Santa Fe funciona la Línea de Salud Mental: 0800-555-6549.
Un acto con dirigentes de distintos espacios
Organizaron el encuentro el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el diputado Eduardo Valdés, que moderó la charla. Estuvieron también el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, y la directora general de Cultos de la Ciudad, María del Pilar Bosca Chillida.
En la apertura, Colombo habló sobre una pregunta que muchos se hicieron cuando se confirmó el viaje: si la llegada de León XIV venía a “completar” la visita que Francisco nunca hizo. Su respuesta fue que el papa argentino “no vino porque nunca se fue en esos trece años”. Sobre su sucesor, lo definió como un intérprete que supo sumar la riqueza de su propia mirada.
Entre los presentes hubo dirigentes de distintas fuerzas: los excancilleres Felipe Solá y Jorge Taiana, y los diputados Maximiliano Ferraro, Cecilia Moreau, Paula Penacca, Elia Fernández, Fernanda Miño y Juan Carlos Molina. También asistieron el juez federal Alejandro Slokar, la exdiputada Victoria Morales Gorleri y representantes de otros credos, como el imán Marwan Gill, de la Comunidad Musulmana Ahmadía.


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