Un metaanálisis (estudio que investiga los resultados de múltiples estudios independientes) internacional encontró que existe una relación directa y significativa entre el uso de redes sociales y el aumento de síntomas depresivos, ansiedad, autolesiones y dificultades socioemocionales en la juventud. La investigación fue publicada en JAMA Pediatrics.
La evaluación se hizo a partir de 153 estudios longitudinales realizados desde el año 2000 con una medida de seguimiento de 2,5 años, lo que permitió mapear la evolución de síntomas y distinguir su secuencia temporal. De esta forma, se analizaron datos de más de 363.000 niños y adolescentes que comprenden edades entre los dos y los 19 años y son principalmente de Europa, Norteamérica y Australia, aunque también abarcaron Asia y Latinoamérica.
Leer también: Redes sociales y salud mental: ¿son el nuevo tabaco?
Los resultados muestran que la relación entre plataformas digitales y efectos negativos es más evidente en adolescentes de 12 a 15 años, una etapa considerada “ventana sensible” por su vulnerabilidad neurológica. En este sentido, el estudio revela que la exposición temprana y frecuente a redes se asoció con mayor prevalencia de consumo de sustancias, conductas problemáticas, bajo rendimiento académico y reducción de la autoestima.
Otros tipos de interacción digital, como los videojuegos, presentaron efectos tanto negativos como positivos. En cambio, las redes sociales destacaron por acumular principalmente riesgos.
Pese a la solidez de los resultados, los autores aclaran que los datos no prueban causalidad. El debate científico actual gira en torno a si el uso de redes agrava síntomas preexistentes o si, por el contrario, los jóvenes con problemas previos recurren más a estas plataformas.


Seguinos