Judiciales

La ruta de las deudas narco: imputaron al gestor de la banda que mató al primo de «Guille» Cantero


Claudio Alberto “Artur” Liserra, señalado como el principal brazo ejecutor de los capos narcos Claudio Javier “Morocho” Mansilla y Jésica “Fea” González, quedó bajo prisión preventiva efectiva por el plazo de ley. Así lo dispuso la Justicia tras una extensa audiencia imputativa que reveló el complejo entramado de violencia y negocios ilícitos que el acusado lideraba en la zona oeste de Rosario.

La fiscal Paula Barros acusó formalmente a Liserra y a su pareja, Evelin Mariel Acuña (27), de ser los encargados de gestionar la «mano de obra» de la organización y administrar el comercio minorista de estupefacientes. «Artur» es considerado el gerente de calle de una estructura que ya cuenta con 21 imputados.

La caída de la pareja se produjo la semana pasada tras un allanamiento de Gendarmería Nacional en una propiedad de Puerto Gaboto. El lugar no es desconocido para los investigadores: allí había sido detenida anteriormente Daiana Boassi, pareja de Francisco “Fran” Riquelme (aliado de Esteban Alvarado), lo que confirma las conexiones entre distintas células criminales.

En el domicilio, los agentes hallaron un verdadero arsenal y logística de guerra:

  • Armamento: 18 pistolas (incluyendo calibres 9mm y .380) y 1.674 cartuchos.

  • Seguridad: Un chaleco balístico perteneciente a un policía que denunció su robo en 2022.

  • Efectivo: 40.000 dólares y más de 4,8 millones de pesos.

  • Tecnología: 12 celulares, tablets y computadoras que serán clave para las pericias.

Un dato que encendió las alarmas de la fiscalía fue el origen de dos de las armas incautadas, las cuales pertenecían a legítimos usuarios civiles, quienes ahora están bajo sospecha de abastecer el mercado negro.

La causa contra esta asociación ilícita tomó fuerza tras el brutal crimen de Esteban Gustavo Fernández, primo hermano de «Guille» Cantero (líder de Los Monos), ocurrido el 10 de marzo del año pasado. Según la teoría del caso, Fernández fue acribillado frente a su familia por una abultada deuda de drogas.

Las pericias determinaron que el arma homicida fue entregada por Rodrigo Belizán y que el autor material de los disparos habría sido T.E.V., un joven de 16 años hijo biológico de «Morocho» Mansilla.

De acuerdo a la fiscal Barros, Liserra ocupaba una «segunda línea» fundamental. Mientras Mansilla y González imparten órdenes desde el penal de Marcos Paz, «Artur» se encargaba de:

  1. Administrar los búnkeres de drogas en los barrios Godoy y Santa Clara.

  2. Coordinar la logística de armas y municiones.

  3. Reclutar «mano de obra» para ejecutar balaceras, extorsiones y homicidios con el fin de disputar el territorio.

Con esta resolución, la Justicia busca desarticular la operatividad de una banda que, a pesar de tener a sus cabecillas tras las rejas, continuaba sembrando el terror en las calles rosarinas.

QUINI