Argentina se ubicó en el puesto 151 entre 165 países en el Informe de Libertad Económica 2026 (Economic Freedom of the World), elaborado por el Fraser Institute de Canadá junto al Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) de Uruguay. Con un puntaje de 4,86 sobre 10, el país quedó entre los 15 peor posicionados del mundo y en el anteúltimo lugar de América Latina, solo por delante de Venezuela, que cierra la tabla global en el puesto 165 con 2,94 puntos.
Cómo quedó la región y quiénes lideran el ranking
En América Latina, Chile recuperó el primer lugar que el año pasado había quedado en manos de Costa Rica: se ubicó 20° a nivel mundial con 7,85 puntos. Detrás aparecen Guatemala (26°, 7,76), Costa Rica (28°, 7,75), Panamá (34°, 7,65) y Uruguay (59°, 7,18), mientras que Bolivia (144°, 5,47) quedó, como la Argentina, en la parte baja de la tabla. En el otro extremo del ranking global, los cinco países con mayor libertad económica fueron Hong Kong (8,53), Suiza (8,45), Singapur (8,43), Nueva Zelanda (8,38) y Estados Unidos (8,21).
El índice analiza 42 variables agrupadas en cinco áreas: tamaño del Estado, sistema legal y derechos de propiedad, solidez de la moneda, libertad para comerciar con el exterior y nivel de regulación. Trabaja con datos de 2024, el último año con información completa para todos los países relevados, por lo que esta edición es la primera que refleja un año entero de gestión de Javier Milei. Para sus autores, la libertad económica se apoya en la elección individual, el intercambio voluntario y la protección de la propiedad privada. Desde el CED sostienen, además, que los países con mejor puntaje tienden a mostrar mayores ingresos por habitante, menos pobreza e indigencia, más cobertura educativa y una mayor expectativa de vida.
Una mejora frente a la medición anterior
Pese a la ubicación, el resultado implica un avance: en la edición 2024 del informe, basada en datos de 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, la Argentina había quedado en el puesto 159, ocho lugares más abajo que ahora. Ese trabajo ya incluía un análisis de las primeras medidas de Milei, en funciones desde diciembre de 2023, como la devaluación de más del 50%, el decreto con más de 350 medidas de desregulación y los recortes en los subsidios a la energía. En aquel momento, los propios autores advertían que la inflación y los costos sociales de corto plazo podían poner en riesgo la continuidad de esas reformas, y señalaban la corrupción como un desafío institucional pendiente.
En el plano global, el informe alerta que la libertad económica sufrió un fuerte retroceso tras la pandemia, que llevó el índice mundial a niveles de 2012, la caída más marcada desde la crisis financiera de 2008. Según sus conclusiones, las crisis económicas suelen venir acompañadas de mayores restricciones. El estudio también destaca que los habitantes del 25% de países con más libertad económica tienen ingresos 6,9 veces superiores a los del 25% con menos libertad, una brecha que se mantiene incluso al comparar solo a los sectores más pobres de cada grupo.



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