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En la madrugada del lunes, Nahuel Gallo pisó suelo argentino y se reencontró con su familia tras más de 400 días


El gendarme argentino Nahuel Gallo aterrizó en la madrugada de este lunes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, tras ser liberado por las autoridades venezolanas después de más de 440 días detenido en Venezuela. Su regreso al país se produjo en un vuelo privado gestionado por la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, fue recibido con emoción por su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor, de tres años, quienes lo aguardaban en la pista junto a funcionarios nacionales, entre ellos la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la senadora Patricia Bullrich.

El regreso de Gallo marca el final de un largo calvario que comenzó el 8 de diciembre de 2024, cuando fue detenido en Venezuela bajo acusaciones de terrorismo y permaneció en prisión en condiciones que generaron reclamos diplomáticos desde Argentina. Su familia había denunciado la falta de comunicación y asistencia consular durante gran parte de su reclusión.

Antes de su partida, su esposa había informado emocionada a través de redes sociales que “Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”, expresando el alivio y la alegría por el inminente reencuentro tras tantos meses de incertidumbre.

La llegada de Gallo a suelo argentino representa no solo un momento de alivio familiar, sino también el cierre de una etapa de tensión diplomática entre ambos países, ante la cual el Estado argentino había reclamado su liberación y retorno.

QUINI