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El ex jugador del Real Madrid y de Brasil que habló sobre su depresión, el alcohol y cómo logró rehacer su vida


Cicinho supo brillar en algunos de los clubes más importantes del mundo y hasta disputó un Mundial con la selección de Brasil, pero detrás de su exitosa carrera atravesó una dura lucha contra el alcoholismo que, según reconoció, terminó afectando profundamente su vida personal y profesional.

En una entrevista con el diario italiano La Gazzetta dello Sport, el ex lateral derecho realizó fuertes confesiones sobre su adicción al alcohol y reveló que comenzó a beber cuando tenía apenas 13 años.

“Me autodestruí con el alcohol”, admitió el brasileño, quien recordó que durante su paso por Italia llegó a consumir cantidades extremas de bebida. “En Roma batí un récord: 70 cervezas y 15 caipiriñas en un solo día”, confesó.

El ex futbolista contó que el alcohol se convirtió en una forma de escape mientras avanzaba su carrera. Según relató, cuando jugaba en Botafogo ya consumía grandes cantidades de alcohol y cigarrillos diariamente, aunque eso no le impedía entrenarse ni competir.

Su explosión futbolística llegó en 2005 con São Paulo FC, donde ganó el Campeonato Paulista, la Copa Libertadores y el Mundial de Clubes. Ese mismo año debutó con la selección brasileña y conquistó la Copa Confederaciones antes del Mundial de Alemania 2006.

El gran salto europeo se produjo cuando Real Madrid lo contrató en 2006. Allí, aseguró que llevaba una vida marcada por las fiestas y el consumo de alcohol. Incluso relató que muchas veces dormía apenas unas horas antes de ir a entrenar.

“Me acostaba a las 4 de la mañana y a las 8 ya estaba entrenando borracho”, recordó. Para disimular el olor a alcohol, contó que tomaba varios cafés y fumaba cigarrillos antes de llegar a las prácticas.

Más adelante, su carrera continuó en AS Roma, donde el problema se profundizó. Cicinho relató que durante su estadía en Italia organizaba reuniones y fiestas frecuentes en su casa y que llegó a atravesar episodios de depresión, especialmente después de sufrir lesiones en una rodilla.

Además, contó que solía jugar partidos informales de fútbol hasta la madrugada junto a hinchas de Roma, situación que finalmente llegó a conocimiento de los dirigentes del club, “Un día alguien me delató y la noticia llegó al club. Se enfadaron conmigo, pero para entonces mi contrato estaba a punto de terminar”, comentó.

Tras varios años marcados por los excesos, el brasileño aseguró que logró recuperarse gracias al apoyo de su esposa, Mary, y a la religión. Actualmente vive en São Paulo, lleva 14 años sobrio y se desempeña como pastor evangélico y comentarista de televisión.

“Redescubrí el sentido de la vida y ahora soy feliz”, expresó el ex defensor, quien aseguró que pudo superar su adicción luego de iniciar terapia y acercarse a la iglesia.

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