Córdoba evalúa un proyecto de ley para permitir entierros conjuntos de personas y mascotas en cementerios públicos y privados, una iniciativa impulsada por el legislador Oscar Agost Carreño que busca dar respuesta a un cambio en el vínculo con los animales de compañía y que quedaría sujeta a reglas sanitarias específicas para cada establecimiento. La iniciativa no obligaría a ningún cementerio a adoptar esta modalidad. Cada espacio podría decidir si la ofrece, mientras la Provincia debería establecer un protocolo con las condiciones sanitarias y operativas para aplicarla.
Agost Carreño explicó que la propuesta parte de una transformación social en la relación entre las personas y sus mascotas. «Mucha gente hoy vive a las mascotas como su única compañía», afirmó, al sostener que para muchas familias esos animales ocupan un lugar equivalente al de un integrante más del hogar.
El proyecto exige control veterinario y un protocolo sanitario para cada cementerio
La inhumación conjunta prevista en el texto requeriría un certificado que confirme la muerte del animal, emitido por un médico veterinario, que además tendría que evaluar si existió alguna enfermedad con potencial riesgo sanitario. «El médico veterinario da esas garantías», sostuvo el legislador, al comparar ese requisito con los certificados médicos exigidos para las personas.
La propuesta encomienda a la provincia la elaboración de un reglamento sanitario para los cementerios de Córdoba, que definiría los requisitos para los establecimientos públicos y privados que decidan incorporar el servicio.
Entre las variantes observadas en otros países, Agost Carreño mencionó ataúdes cerrados, bolsas sanitarias y sistemas que solo admiten cenizas de mascotas, y señaló que las condiciones cambian según cada región, en función de factores como la cercanía de las napas de agua y la disponibilidad de espacio.
Milán, Japón y ciudades de Estados Unidos figuran entre los antecedentes
Antes de redactar la iniciativa, el legislador investigó experiencias internacionales: mencionó a Milán, ciudades de Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Brasil y Uruguay como referencias. Según su relato, Milán permite las inhumaciones conjuntas desde enero del año anterior a la entrevista, con criterios ligados al espacio disponible. También citó casos en San Pablo, en dos ciudades de Canadá y en dos de Japón, mientras que en Alemania y Francia la posibilidad existe con cenizas.
Agost Carreño aseguró que, a partir de los estudios y consultas que realizó, no encontró impedimentos sanitarios para la cercanía entre restos humanos y animales. «No hay ningún motivo sanitario», afirmó.
El proyecto no fija tarifas ni regula la actividad comercial asociada a esta práctica, ya que en la Argentina no existen antecedentes normativos de este tipo. Sobre los costos en el exterior, señaló que cada cementerio resuelve ese punto con reglas propias: en Milán el valor toma como referencia el entierro de un bebé recién nacido, en Japón la práctica no tiene costo, y en ciudades de Estados Unidos las condiciones se acuerdan caso por caso.
«Cada cementerio tenga la posibilidad de hacerlo», expresó al describir el alcance del proyecto, que se limita a habilitar la opción bajo condiciones sanitarias.
El legislador vinculó la iniciativa con otros proyectos sobre bienestar animal
Durante la misma entrevista, Agost Carreño también se refirió a propuestas relacionadas con maltrato animal y criaderos, que ya había presentado cuando ocupó una banca nacional. Sostuvo que el Congreso Nacional debería elevar las penas por maltrato animal porque la legislación vigente —la Ley Sarmiento— no tiene un efecto disuasorio suficiente. «La Nación lo que tiene que hacer es subir la pena al maltrato animal», afirmó.
En la provincia, además, presentó un proyecto para prohibir criaderos, con excepciones para perros de servicio, actividades de seguridad y establecimientos con habilitación y control municipal. Diferenció esos criaderos comerciales de los refugios que rescatan animales, que a su criterio necesitan una ley específica, apoyo estatal y herramientas para atender a los animales rescatados.
También describió situaciones de maltrato en criaderos de Córdoba, donde en algunos casos los perros viven en caniles dispuestos en dos niveles, con animales ubicados en la parte superior y otros debajo. El legislador agregó que trabaja en otras medidas para prohibir la exhibición de animales en vidrieras y regular el acceso de mascotas a espacios públicos como shoppings y supermercados.


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