Un planeta de menos de un millón de años fue identificado a unos 450 años luz de la tierra y fue confirmado como el más joven detectado hasta la fecha por fuera del Sistema Solar. Se trata de Elias 2-24 b, un mundo con una masa similar a la de Júpiter que todavía se encuentra inmerso en la nube de gas y polvo de la que se formó.
El hallazgo fue publicado en The Astrophysical Journal Letters y difundido por la NASA. La investigación fue realizada por científicos de la Universidad Diego Portales, en Chile, y forma parte del Proyecto Odisea, una iniciativa dedicada a estudiar los enormes anillos de gas y polvo que rodean a estrellas jóvenes en la nube molecular de Ofiuco, una región donde se forman nuevos sistemas planetarios.
Entre las personas involucradas en el estudio se encuentran dos argentinos: el astrofísico Lucas Cieza, que codirige el proyecto desde hace más de una década, y el astrónomo Santiago Orcajo, que participó de las primeras etapas.
El estudio permite fechar una fase que normalmente queda oculta tras el polvo. Cuando una estrella joven se forma, el material restante gira a su alrededor en un disco y, con el tiempo, puede aglomerarse para dar lugar a planetas. En el sistema Elias 2-24, ese proceso aún deja una huella evidente: un vacío en el disco provocado por un planeta en formación que desplaza el material circundante.
Al comparar imágenes tomadas entre 2018 y 2020, el punto de luz asociado a Elias 2-24 mostró un movimiento coherente con el de un planeta orbitando su estrella.
El vacío en el disco apareció primero en datos de ALMA y, posteriormente, el Very Large Telescope detectó una fuente débil en el mismo lugar. Lo que faltaba era determinar si se trataba de una señal real, una estrella de fondo o un artefacto instrumental. La comparación de observaciones de diferentes años y telescopios confirmó que se trataba de un planeta.



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