El dólar oficial cortó su racha de estabilidad con un avance de $17,50, cerrando la jornada en $1.417 para la venta. Se trata del incremento diario más importante desde principios de marzo, aunque este movimiento no encendió alarmas en la City: la brecha respecto al techo de las bandas cambiarias fijadas por el Banco Central ($1.691,90) todavía se mantiene en un cómodo 19,5%.
Por su parte, el Dólar Tarjeta alcanzó los $1.872, mientras que en el mercado informal, el Dólar Blue terminó en $1.425, ubicándose por debajo de las cotizaciones financieras como el CCL ($1.517,05) y el MEP ($1.455,32).
A pesar del ajuste de hoy, la tendencia de 2026 sigue siendo a la baja. En lo que va del año, el tipo de cambio oficial acumula un retroceso del 4,3% ($63 menos que en enero). Los analistas destacan que, en términos reales, la competitividad del peso es similar a la de mediados de 2025, lo que reaviva las dudas sobre cuánto tiempo podrá sostenerse este esquema de devaluación administrada.
La tranquilidad que hoy exhibe el mercado se fundamenta, en primer lugar, en el sólido ingreso de divisas proveniente del sector agroexportador. El inicio de la cosecha gruesa ha garantizado un flujo constante de dólares hacia las reservas del Banco Central, permitiendo que la autoridad monetaria mantenga el control de la cotización sin enfrentar presiones significativas de oferta.
A esta oferta robusta se suma una notable moderación en la demanda privada. De acuerdo con datos oficiales del BCRA, la compra de divisas para atesoramiento por parte de particulares registró en marzo su segunda caída mensual consecutiva. Este cambio de comportamiento refleja una menor presión sobre el tipo de cambio por parte de los ahorristas, quienes han reducido drásticamente su búsqueda de cobertura en comparación con los meses previos.
Finalmente, el mercado atraviesa un proceso de desdolarización tras la fuerte volatilidad del año pasado. Mientras que en el segundo semestre de 2025 —marcado por la incertidumbre electoral— los particulares retiraron del sistema unos u$s5.458 millones, esa cifra se redujo a menos de la mitad en el último cuatrimestre, alcanzando los u$s2.362 millones. Esta menor salida de capitales, junto con las colocaciones corporativas, termina de consolidar el escenario de calma actual.


Seguinos