Rosario

Doce ciudadanos, una decisión clave: Rosario estrena juicio por jurados


La ciudad de Rosario se prepara para un hecho histórico en su sistema judicial: por primera vez se llevará adelante un juicio por jurados. El proceso comenzará el próximo 30 de abril y estará centrado en el crimen del policía Leoncio Bermúdez, asesinado frente al Hospital Provincial de Rosario mientras cumplía funciones.

El caso marcará el debut de esta modalidad en la ciudad, con 12 ciudadanos que tendrán la responsabilidad de analizar las pruebas y determinar la culpabilidad o inocencia de los acusados. La implementación de este sistema, que ya se puso en marcha en otras localidades de Santa Fe durante 2025, representa un cambio significativo en la administración de justicia.

El crimen que será juzgado ocurrió en noviembre de 2023, cuando Bermúdez prestaba servicio en un destacamento policial frente al hospital. Esa noche, un grupo armado intentó ingresar al centro de salud para rescatar a un detenido. El suboficial advirtió la situación, pero fue atacado a tiros, en un hecho que generó una fuerte conmoción pública.

La investigación determinó que detrás del intento de rescate había una organización que operaba desde la cárcel de Piñero. Cuatro personas mayores están imputadas como coautoras del homicidio: Pablo Gastón Sosa, Mauricio Ezequiel Bustos, Gabriel Joel Ibarra y Lautaro Ramón Núñez. Según la reconstrucción del caso, dos de ellos coordinaban el plan desde prisión y ofrecieron dinero para concretar la fuga de un interno que se encontraba internado.

La causa fue iniciada por la fiscal Gisella Paolicelli, fallecida en 2025, y luego continuada por la fiscal Marisol Fabbro. Desde la querella destacaron que el tiempo de investigación fue acorde a la complejidad del nuevo sistema, que exige un análisis más exhaustivo de las pruebas.

En las audiencias preliminares, previstas para el 30 de abril y el 4 de mayo, las partes expondrán sus argumentos y evidencias. Uno de los puntos que buscará sostener la querella es la figura de “crimen por odio”, un agravante poco habitual en causas vinculadas a ataques contra fuerzas de seguridad.

El rol del jurado será central: sus integrantes deberán emitir un veredicto, mientras que el juez será el encargado de dictar la pena en caso de una eventual condena. Por la gravedad de los cargos, se anticipa que la pena podría ser prisión perpetua.

La llegada del juicio por jurados a Rosario abre una nueva etapa en el sistema judicial local, con mayor participación ciudadana en decisiones clave y un caso emblemático como punto de partida.

QUINI