El mercado laboral del Gran Rosario atraviesa su peor momento en años. Según los datos que difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) correspondientes al segundo trimestre de 2026 —el período comprendido entre abril y junio—, la tasa de desocupación de la región se ubicó en 11,5% de la población activa. El aglomerado no solo perforó la barrera de los dos dígitos, sino que se convirtió en el de mayor desempleo de todo el país. Detrás se ubica Córdoba, con 10,5%, el otro gran centro urbano de la Región Centro.
El deterioro venía siendo gradual pero sostenido, y los números del segundo trimestre lo confirman con crudeza. En el Gran Rosario hay 83.000 personas desocupadas, 28.000 más que un año atrás. En simultáneo, la cantidad de ocupados cayó en 22.000.
La tasa de actividad —el indicador que mide cuánta gente participa del mercado laboral, ya sea trabajando o buscando trabajo— sigue siendo una de las más altas del país y subió 0,2 punto porcentual respecto del mismo trimestre de 2025. Sin embargo, ese aumento no vino acompañado de más empleo: la tasa de empleo se redujo casi dos puntos en el mismo lapso, evidencia de que el mercado no logra absorber a quienes salen a buscar trabajo, muchas veces empujados por la caída del poder adquisitivo.
La subocupación bajó apenas una décima, al 9,8%, un dato que parece indicar que el empleo informal —tradicional amortiguador en momentos de crisis— ya no da abasto para compensar los puestos que se pierden. Al sumar desocupados, subocupados y ocupados que buscan otro trabajo, la cifra de población con problemas laborales en el Gran Rosario asciende a 259.000 personas.
Mientras la subocupación regional creció 3,8 puntos en el último año, a nivel nacional el incremento fue mínimo: solo una décima, hasta el 7,9%.
El dato del segundo trimestre profundiza una tendencia que el propio Indec había anticipado. En el primer trimestre de 2026, la desocupación del Gran Rosario ya había saltado más de un punto hasta el 8,2%, con 10.000 desocupados más que un año antes pese a que, en ese momento, la tasa de empleo había mostrado una mejora. La tasa de actividad del aglomerado, del 51,9%, es otra de las más elevadas del país. En ese mismo período, el cordón que integran San Nicolás y Villa Constitución se había convertido en el de mayor desocupación a nivel nacional, con 10,4%.
A nivel nacional, la desocupación mostró apenas una leve baja de una décima respecto de un año atrás, hasta ubicarse en 7,8%. El empleo tuvo también un repunte moderado, al 44,8%, mientras que la subocupación subió al 11,1%.
En el promedio de los 31 aglomerados urbanos que releva el Indec, el mercado laboral sigue sosteniéndose a fuerza de precarización, aunque ese margen se agota territorio por territorio. Solo dos aglomerados superaron los dos dígitos de desempleo: el cordón siderúrgico compartido por Santa Fe y Buenos Aires, y Bahía Blanca, con 10,1%.
En Rosario, el desajuste entre oferta y demanda laboral ya es una tendencia estructural. Entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, se sumaron 27.000 personas al mercado de trabajo, pero se crearon apenas 18.000 empleos, insuficientes para absorber ese incremento. En el mismo lapso, los subocupados crecieron en 7.000, y la tasa de subempleo pasó del 8,2% al 9%.



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