Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo de carne vacuna continúa retrocediendo. En el mes de agosto, el consumo por habitante se ubicó en 46 kilos anuales, lo que representa una caída del 9,5% frente al mismo mes de un año atrás (50,9 kilos). Se trata del valor más bajo de la serie que inicia en 2005.
Esto implica que cada argentino consumió, en promedio, 4,9 kilos menos de carne vacuna. En los primeros ocho meses del año, el consumo aparente alcanzó 1.377.000 de toneladas res con hueso, unas 175.600 toneladas (11,3%) menos que en el mismo período de 2025.
Por su parte, en ese mismo período, las exportaciones de carne vacuna continuaron creciendo y alcanzaron 567.400 toneladas res con hueso, un 6,5% más que en igual período de 2025.
El mercado externo absorbió 29,2% de la producción total de carne vacuna entre enero y agosto, frente al 25,6% que representaba un año antes. En sentido inverso, la participación del consumo interno bajó de 74,4% a 70,8% de la producción.
La entidad vinculó el avance de las exportaciones con la cuota habilitada por Estados Unidos a fines de 2025. Ese destino, junto con Israel, compensó parcialmente las menores ventas a China, que se mantuvo como el principal comprador de carne vacuna argentina.
Por otro lado, de acuerdo con el relevamiento, los cortes vacunos registraron en agosto una suba interanual del 51,2%, por encima del incremento del 33,2% del nivel general de precios. Por tipo de corte, las mayores variaciones entre agosto de 2025 y el mismo mes de 2026 correspondieron a la carne picada común (+52,7%), el asado (+52,1%), el cuadril (+51,9%), la nalga (+50,0%) y la paleta (+49,0%). En tanto, el precio de la caja de hamburguesas congeladas aumentó 56,6% interanual.


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