La causa por el crimen de Ian Cabrera, el adolescente de 13 años asesinado en marzo en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, tuvo un giro judicial que generó profunda indignación en la familia de la víctima. Tras el sobreseimiento de Gino C., que tenía 15 años al momento del hecho y fue declarado inimputable, la querella confirmó que avanzará con una demanda civil contra los padres del tirador.
El abogado querellante Luis Hilbert cuestionó con dureza la resolución del juez penal José Boaglio. “Con todo respeto, para mí es un error garrafal del juez, primero porque es un hecho muy reciente, y en segundo lugar, no da lugar a que el chico sea trasladado”, sostuvo el letrado.
Una decisión “precipitada”
Según Hilbert, el magistrado se apresuró al sacar el expediente de la órbita penal para derivarlo a la Justicia de Familia. El abogado explicó que todavía no están los informes definitivos de los organismos interdisciplinarios, como las áreas de salud mental y la secretaría penal juvenil, que permitan asegurar que el joven está en condiciones de ser trasladado.
Actualmente, el adolescente permanece alojado en una institución de Venado Tuerto, y la resolución habilita su traslado al domicilio de su padre en Entre Ríos. Para la querella, ese paso no cuenta con el respaldo técnico necesario.
El fin del seguimiento penal
El abogado también remarcó que el proceso penal preveía un plazo de dos años de seguimiento del estado mental del menor, con revisiones periódicas cada tres meses. En ese sentido, consideró que la medida interrumpe el control judicial estricto que requería un caso de esta gravedad y del impacto social que tuvo en la comunidad.


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