Judiciales

Condenaron a 5 años de prisión al líder de una banda que estafó a una constructora santafesina por $271 millones


Un hombre de 44 años, identificado como Emilio Alberto Paglia, fue condenado a la pena de cinco años de prisión efectiva por liderar una organización criminal que defraudó a una conocida empresa constructora de la ciudad de Santa Fe. El monto del engaño asciende a $271.083.520, una cifra que, ajustada por inflación al día de hoy, representa un perjuicio económico significativamente mayor.

La sentencia fue ratificada en los tribunales de la capital provincial bajo la intervención de la fiscal Bárbara Ilera, luego de que el imputado admitiera su responsabilidad como organizador de la asociación ilícita.

La investigación determinó que la maniobra fue ideada originalmente por Lucila Palao Chiartano, quien en ese entonces se desempeñaba como tesorera de la constructora. La mujer, que ya recibió una condena previa de cuatro años, aprovechaba su cargo para:

  1. Sustraer cheques originales de la firma.

  2. Falsificar la firma del presidente de la compañía.

  3. Asignar beneficiarios que formaban parte de la banda de Paglia.

  4. Simular pagos a proveedores reales en el sistema contable para luego anular las operaciones y borrar el rastro.

Según la fiscalía, Paglia tomó las riendas de la organización en una segunda etapa, «profesionalizando» el delito, ampliando el número de integrantes y diversificando las maniobras para que el fraude fuera más difícil de detectar por las auditorías.

Además de los delitos financieros, Paglia fue hallado culpable de otros hechos violentos. La condena incluyó cargos por amenazas calificadas con el uso de armas de fuego y un intento de extorsión, en el cual exigió el pago de 10 millones de pesos a una víctima bajo intimidación.

El caso no termina con Paglia. La justicia ya dictó sentencia para otros ocho cómplices:

  • Carlos Alberto Ceccone: condenado a tres años de prisión efectiva.

  • Cinco implicados adicionales: recibieron penas de ejecución condicional. Como parte del acuerdo, debieron entregar dinero en efectivo, vehículos y otros bienes para intentar reparar el daño económico causado a la empresa damnificada.

La estafa salió a la luz gracias a una denuncia de la propia firma constructora, que tras sospechar de irregularidades internas, ordenó una auditoría que reveló la magnitud del millonario desfalco.

QUINI