En una audiencia celebrada ante la jueza María de los Ángeles Granato, los fiscales Alejandro Caron y Aurelio Cicerchia imputaron formalmente a dos hombres por una saga de robos calificados bajo una modalidad reiterada: inteligencia previa, actuación en grupos de 4 o 5 personas, uso de armas de fuego, guantes y precintos para maniatar a sus víctimas.
El hecho más grave que terminó por cercar a los delincuentes ocurrió hace apenas siete días en Comodoro Rivadavia al 2600. Allí, los sospechosos sorprendieron a una familia mientras ingresaba a su cochera. Tras robar dinero y el sistema de cámaras, se enfrentaron a tiros con la policía.
En medio de la desesperada huida, los delincuentes interceptaron otro móvil policial en la zona de Fragata Sarmiento y Rodríguez. Tras un forcejeo, hirieron de un disparo en el cuello al agente Federico C. y le sustrajeron la unidad (una Fiat Toro) para escapar. Eduardo Cejas fue capturado poco después en las inmediaciones, tras intentar descartar una pistola 9mm y el botín.
La fiscalía presentó evidencia que vincula a Matías Romano con la totalidad de los hechos y a Cejas con dos de ellos. El historial de la banda incluye:
Abril 2024: Asalto a la tienda de ropa «Agua Mora» (Corrientes al 900). Maniataron a las empleadas y se llevaron 5.5 millones de pesos y 1.500 dólares.
Noviembre 2025: Robo a una distribuidora en calle Lima al 1000. Sustrajeron 1.5 millones de pesos y joyas, huyendo en un Toyota Corolla Cross gris.
Enero 2026: Violento asalto a una pollería en San Juan al 5200. Tras reducir a nueve personas, les quitaron las llaves de la vivienda del dueño y le robaron en su domicilio 10.000 dólares, 4.000 euros y 4 millones de pesos.
Tras analizar las «carpetas judiciales» y los registros fílmicos presentados, la jueza Granato dictó la prisión preventiva efectiva para ambos imputados por el plazo de ley. La investigación continúa abierta para dar con el resto de los integrantes de la organización que aún permanecen prófugos.


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