Hace tres semanas, Lola —una perra de 13 años, blanca con manchas negras— se escapó de su casa en Rosario y desde entonces su familia no ha podido recuperarla. Lo que hace especialmente urgente la búsqueda es el vínculo que la une a Morena, una nena de 9 años con parálisis cerebral y cardiopatía congénita, para quien Lola es mucho más que una mascota. Cualquier dato puede comunicarse al 341 153164331.
La mamá de la niña, Noelia, y su terapeuta Tamara, confirmaron que Lola se escapó durante una reunión en el domicilio, cuando Morena no estaba. Desde entonces, rastrearon su recorrido a través de fotos y videos de vecinos: estuvo por calle Solís y Viedma y luego fue vista cerca de la AO12 y Piñeiro. «La perrita caminó cantidad», describieron. Ya estuvieron a punto de atraparla en dos ocasiones, pero Lola —asustada frente a desconocidos— no se dejó agarrar. «Sigue su rumbo y la seguimos perdiendo», lamentó su dueña.
Lola fue adoptada a los tres meses tras ser encontrada abandonada en una caja y creció junto a Morena. «Trabajamos siempre en el piso y Lola siempre estaba ahí con nosotros, incluso se acerca y le da besos a More en la mano», contaron desde su entorno. La ausencia golpeó fuerte a la nena: «Si bien More no tiene habla, se nota que la extraña porque siempre estaba con nosotras. Lo percibimos en su mirada.»
Cómo es Lola: tamaño mediano a grande, blanca con puntos negros similar a un dálmata, contextura «gordita», con rasgos que evidencian su edad. Tiene una mancha negra característica en la zona de la cola. Es miedosa con desconocidos pero no tiene problemas de audición y responde a su nombre.
Cualquier dato puede comunicarse al 341 153164331.


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