Economía

El Gobierno cerró abril con superávit de $268.103 millones y reafirma el equilibrio fiscal


Según informó el Ministerio de Economía, el Sector Público Nacional (SPN) cerró abril con un resultado financiero positivo, producto de un superávit primario de $632.844 millones, al que se restaron $364.741 millones en concepto de pago de intereses de deuda pública —excluidas las operaciones intrasector—.

En lo que va del año, el SPN acumula un superávit financiero equivalente al 0,2% del PIB y un superávit primario del 0,5% del PIB, consolidando así el ancla fiscal del programa de gobierno.

Los ingresos totales del SPN durante abril sumaron $13.411.787 millones, con un crecimiento del 29,6% interanual. Los recursos tributarios avanzaron un 26,9% respecto al mismo período del año anterior, impulsados principalmente por Débitos y Créditos (+35,1%), Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (+28,4%) e IVA neto de reintegros (+28,1%). En sentido contrario, los derechos de exportación cayeron un 17,4% interanual.

Los gastos primarios del SPN totalizaron $12.778.943 millones, un 34,5% más que en abril del año anterior. Las prestaciones sociales representaron el rubro más significativo, con $8.094.859 millones (+32,2% i.a.), seguidas por las remuneraciones, que alcanzaron $1.620.999 millones (+28,1% i.a.).

Las transferencias corrientes sumaron $4.389.589 millones (+29,1% i.a.): las dirigidas al sector privado crecieron un 46,8%, mientras que las destinadas al sector público cayeron un 18,6%, hasta $731.118 millones. Los subsidios económicos sumaron $701.872 millones, en parte por el pago de gastos de energía de marzo efectuado en la primera semana de abril.

El gasto de capital alcanzó los $420.661 millones, más que duplicando el nivel del año anterior (+123,2% i.a.). Descontados los aportes a organismos internacionales, la inversión real directa y las transferencias de capital crecieron un 69,5% interanual, llegando a $130.990 millones.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el superávit fiscal es el resultado de una administración rigurosa del gasto, que permite mantener el equilibrio de las cuentas públicas al tiempo que se aliviana la carga impositiva sobre el sector privado.

Caputo subrayó además que, de sostenerse esta tendencia, 2026 marcará el tercer año consecutivo de superávit financiero con reducción de impuestos y cumplimiento total de los compromisos del Estado, algo sin precedentes en la historia argentina.

Quini Mundial