A poco más de dos meses de la llegada de León XIV al país, ya trascendió cuál será el vehículo que utilizará el Papa durante su recorrido: una Toyota Hilux adaptada, que la automotriz japonesa fabricará en su planta de Zárate. Se trata del modelo insignia de su producción nacional, elegido para acompañar los distintos tramos de la visita papal.
Según trascendió, la empresa no construirá una sola unidad sino dos. La definición responde a razones logísticas: una camioneta se destinará a los traslados en Buenos Aires y Luján, mientras que la segunda quedará reservada exclusivamente para Córdoba, en función de la distancia que separa ambos puntos del itinerario.
Un diseño abierto, sin blindaje
Los papamóviles serán abiertos y sin blindaje, en sintonía con el estilo que León XIV suele privilegiar en sus desplazamientos: el contacto directo y visual con los fieles por encima de la protección total del vehículo. Por el momento no se conocieron precisiones sobre el diseño final, como si la cabina tendrá una o dos filas, ni la configuración definitiva del espacio reservado para el Pontífice. El Vaticano, además, ya había recurrido antes a esta pick up: Francisco la utilizó en 2015 durante su viaje a Kenia, en una versión de cabina simple con un cerramiento acristalado únicamente en la parte delantera.
La agenda confirmada de la visita
El recorrido de León XIV ya cuenta con un primer esquema oficial. El Papa hará base en la Nunciatura de Buenos Aires y, de acuerdo a lo previsto, se moverá por el país entre el lunes 9 y el miércoles 11 de noviembre: el primer día en la Capital, el segundo en Córdoba y el tercero en Luján, con misas y encuentros masivos en cada una de las paradas.
Conoce más sobre su visita en: A 68 días de la visita del papa León XIV: los detalles del itinerario en Argentina
Otros papamóviles hechos en el país
No es la primera vez que un vehículo de fabricación argentina queda asociado a una visita papal. Durante los dos viajes de Juan Pablo II, en 1982 y 1987, también se emplearon unidades nacionales: primero una Ford F-350 y, años más tarde, una Chevrolet C-10 junto a una Renault Trafic, esta última con una modificación importante en su parte trasera para transformarla en una caja blindada y vidriada. Casi cuatro décadas después, una camioneta producida en la Argentina vuelve a tener un rol central en un operativo papal.



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