El presidente Javier Milei se reunió este martes con Robert Spitzer, titular de la organización judía B’nai B’rith Internacional, en un encuentro que contó con la presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El acto ocurrió pocas horas después de que el contratista Matías Tabar declarara ante la Justicia haber recibido 245.000 dólares en efectivo de parte del funcionario, en concepto de trabajos de remodelación realizados en su vivienda del country Indio Cuá. La declaración se enmarca en una causa que tramita el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo, bajo la instrucción del fiscal Gerardo Pollicita, y que investiga un presunto enriquecimiento ilícito de Adorni.
Al encuentro en la Casa de Gobierno también asistieron el CEO de B’nai B’rith, Dany Mariaschin; la presidenta de la filial argentina, Susana Chalón; el secretario de la organización, Daniel Sporn; el titular de la DAIA, Mauro Berenstein; el canciller Pablo Quirno; y el ministro de Salud, Mario Lugones.
El contratista describió ante la Justicia que las obras incluyeron pisos, paredes, un quincho, una pileta y una cascada en el jardín de la propiedad, trabajos cuyo costo superó con creces los US$120.000 que Adorni habría abonado originalmente por la compra del inmueble.
Tabar precisó además que las reformas se llevaron a cabo en un lote de 400 metros cuadrados durante diez meses, entre septiembre de 2024 y julio de 2025.
En su presentación ante los tribunales de Comodoro Py, el contratista aportó presupuestos, contratos y facturas como respaldo de su testimonio. También puso a disposición de la Justicia su teléfono celular para su peritaje, con el fin de analizar las comunicaciones mantenidas tanto con el jefe de Gabinete como con su esposa, Bettina Angeletti.


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