Para muchos rosarinos, su nombre trae recuerdos de tardes de verano frente al río. Este martes 29 de septiembre, el antiguo bar Paradiso fue demolido como parte de la transformación integral de la Costa Norte que lleva adelante la Municipalidad de Rosario. Donde antes había una construcción, pronto habrá arena, más espacio y vista abierta al Paraná.
La demolición del Paradiso se suma a la del ex Mordisco y a la eliminación de la plaza seca. Entre las tres intervenciones, la ciudad ganará más de 3.450 metros cuadrados de nueva playa pública, en un tramo de obras que abarca 1.500 metros lineales de costa.
«Es todo ganancia»
El subsecretario de Obras Públicas, Juan Manuel Ferrer, supervisó la demolición y explicó el objetivo: «Al igual que hicimos con Mordisco tiempo atrás, esta demolición nos dará mayor superficie de playa, de circulación y de disfrute de la Rambla».
«Es todo ganancia», resumió el funcionario. «Son 3.450 m2 que se ganan de superficie que antes estaba cubierta, y ahora pasa a ser más playa, más arena y más espacio para disfrutar de nuestro río», detalló.
Una rambla renovada
La transformación no termina en la arena. La obra incluye la renovación de las veredas con adoquines intertrabados, piezas que encastran entre sí y forman una superficie más firme y pareja. En total se proyectan 9.279 metros cuadrados de veredas nuevas.
Los trabajos arrancaron hace algunas semanas desde avenida Puccio hacia el norte. «Todo el sector va a tener veredas nuevas, de material mejorado, que es intertrabado y que garantiza una mejor circulación, y también la bicisenda», precisó Ferrer.
También se construirán 450 metros lineales de canteros con vegetación, contenidos por un banco de hormigón con forma curva. Hasta ahora se hicieron unos 200 metros de banco y 60 metros de relleno de canteros. «Es lo mismo que hicimos en Costa Nueva», explicó el subsecretario, y agregó que la vieja estructura «en muchos casos inclusive está deteriorada, está rota», por lo que el cambio «va a garantizar seguridad para todos los que transitan en este sector y gana espacio para la vegetación».
La obra que no se ve: el conducto Piaggio
Bajo tierra avanza una de las intervenciones más importantes del sector. La reconstrucción del conducto pluvial Piaggio, que estaba en condición crítica, alcanza un 53% de ejecución y beneficiará de manera directa a unos 24.000 vecinos.
Un conducto pluvial es el desagüe que lleva el agua de lluvia hacia el río. Según Ferrer, este «estaba colapsado, deteriorado» y es «el puntapié de la reconstrucción de todo el sector de Costa Norte».
«Esa obra va a permitir que más de 100 hectáreas de la zona norte de Rosario evacuen desagües pluviales al río, como estaba previsto desde sus inicios, y que no lo hagan los desechos cloacales», explicó. En criollo: el objetivo es que al río llegue agua de lluvia y no líquidos cloacales.
Nuevo desagüe en avenida Carrasco
Además, recientemente se terminó un nuevo conducto pluvial sobre avenida Carrasco, entre Vieytes y Punta Lara. Tiene unos 100 metros de largo y 600 milímetros de diámetro, y se conectó al sistema existente para mejorar el escurrimiento del agua en la avenida, la dársena de estacionamiento y la zona de pescadores.
La obra incluyó sumideros, las rejillas por donde entra el agua de lluvia, además de conexiones y la reparación de una cámara a la altura de calle Vieytes.
Cuando lleguen los días de calor, la postal de la Costa Norte será otra: sin el Paradiso, pero con más playa para todos.



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