La causa que investiga el episodio ocurrido el viernes por la tarde en Villa Amelia tomó un giro drástico: personal del Hospital Provincial determinó que Omar Gamarra, el hombre de 70 años hallado gravemente herido en su casa de Larrea al 200, recibió tres disparos en la cabeza.
Esas lesiones no son compatibles con un intento de suicidio, lo que derrumba la hipótesis de un femicidio seguido de autoeliminación y encamina la investigación hacia un posible doble homicidio perpetrado por un tercero. Desde la Fiscalía, a cargo de la fiscal Noelia Navone, el caso se maneja con estricto hermetismo.
Tras conocerse el resultado del examen médico, Navone levantó la custodia policial que vigilaba a Gamarra en el hospital. Su estado continúa siendo crítico: los tres proyectiles permanecen alojados en la cabeza y, según fuentes médicas, la lesión podría corresponderse con un intento de ejecución.
Su esposa, Marta Esther Ramírez, de 66 años, fue asesinada esa misma tarde. Fue su hija Luciana quien encontró la escena al llegar al domicilio: la madre estaba sin vida y parcialmente quemada, mientras el padre permanecía en el piso con signos vitales.
Qué encontraron los peritos
El informe del perito de Bomberos estableció que la mujer había sido rociada con alcohol etílico, lo que provocó la combustión. El médico policial también constató una herida de arma de fuego en el dorso lateral izquierdo del cuerpo.
Durante los peritajes se secuestraron doce vainas servidas calibre .22, un cartucho intacto, proyectiles deformados y distintos elementos con manchas de sangre. Los agentes también hallaron orificios compatibles con disparos en el lugar. Sin embargo, el arma no fue encontrada, dato que refuerza la hipótesis de un tercero que escapó de la escena.
Vecinos relataron que Gamarra estaba delicado de salud y no podía caminar, mientras que a Ramírez la veían habitualmente cuando salía a hacer las compras.


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