El senador Ciro Seisas presentó ante la cámara alta provincial una iniciativa legislativa que busca prohibir la comercialización, distribución y entrega gratuita de bebidas energizantes a personas menores de edad en toda la provincia.
«Hagámonos una pregunta de sentido común: ¿le daríamos a un hijo de 12 o 13 años cinco o seis tazas de café antes de ir a la escuela? La respuesta es obvia. Sin embargo, hoy en Santa Fe cualquier chico puede entrar a un kiosco y comprar una lata de energizante sin ningún tipo de restricción. Eso es exactamente lo que esta ley viene a cambiar», sostuvo Seisas.
Los números son contundentes. De acuerdo con la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), los adolescentes comienzan a consumir estas bebidas en promedio a los 13 años; el consumo en menores de 14 se disparó un 120% en la última década; y casi el 75% de los menores de 18 que las ingieren lo hace mezclándolas con alcohol. Una sola lata puede contener entre 80 y 160 miligramos de cafeína —equivalente a varias tazas de café— con efectos comprobados sobre el corazón, el sueño, la ansiedad y el metabolismo de organismos que aún están en desarrollo.
«No venimos a restringirle nada a los adultos. Venimos a proteger a quienes todavía no pueden hacerlo por sí solos. Regular lo que les hace daño a nuestros chicos no es un límite a la libertad: es garantizar su derecho a crecer sanos», afirmó el legislador.
La propuesta se apoya en tres ejes centrales. El primero es la prohibición total de venta a menores en todos los canales posibles: kioscos, supermercados, locales bailables, eventos deportivos, máquinas expendedoras y plataformas de delivery. El segundo es la protección del entorno escolar: queda vedada la comercialización en buffets, cantinas y kioscos de establecimientos educativos, incluso en actividades realizadas fuera del colegio. El tercero apunta a frenar el marketing orientado a jóvenes, prohibiendo publicidades que empleen personajes animados, lenguaje juvenil, referencias a videojuegos o deportes extremos, o que circulen en plataformas con audiencia mayoritariamente menor de edad.
En cuanto a las penalidades, se contemplan multas y clausuras temporarias de hasta 30 días, con sanciones que se duplican ante la reincidencia. Los fondos recaudados se destinarán íntegramente a campañas de prevención y concientización.
«Esta ley es parte de una agenda que sostenemos desde que asumimos: construir entornos seguros para las infancias y adolescencias de nuestra provincia. Ya lo hicimos con las bolsas de nicotina, con la ludopatía, con los vapers electrónicos y con la Ley Ema contra el acoso digital, que hoy tiene media sanción y esperamos aprobar en breve. Cuidar a nuestros pibes hoy es asegurar el futuro de Santa Fe», concluyó Seisas.


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