Sin alertas previas, San Genaro y Las Rosas fueron escenario de un temporal con granizo y ráfagas fortísimas durante la época de la tormenta de Santa Rosa. El intendente de la primera ciudad, Gastón Marconcini, se mostró sorprendido por la duración del evento. «No fueron más de 2 ó 3 minutos, pero alcanzó para hacer bastante daño», señaló.
El registro de una estación meteorológica del departamento San Jerónimo confirmó la magnitud de lo sucedido durante la mañana anterior. Desde la Municipalidad precisaron: «En un momento, la velocidad del viento estaba entre 90 y 120 kilómetros por hora». El reporte del jefe de los bomberos locales fue uno de los datos más llamativos de una jornada que concluyó con voladuras en 25 casas. En algunos casos, el daño en los techos fue parcial. Al igual que en Las Rosas, la mayoría de los habitantes evacuó sus hogares por cuenta propia y no hubo personas con lesiones graves.
¿Qué pasó en San Genaro tras el temporal?
Los empleados municipales se ocuparon de despejar las calles afectadas por la caída de árboles. «Liberamos todas las vías y por suerte no tuvimos ni una sola víctima. Sólo asistimos a una señora a la que la tormenta la sorprendió en la calle y un cable la golpeó», apuntó el intendente.
Más tarde, la Secretaría de Protección Civil intervino para reforzar la asistencia a la población, y el Ministerio de Igualdad y Desarrollo provincial también se puso a disposición.
Marconcini confirmó que el servicio eléctrico se restableció alrededor de las 23 del jueves, aunque reconoció que «hay un par de cuadras donde quedó destrozado todo el tendido», con la EPE trabajando para resolverlo. Este viernes se mantenía la suspensión de clases en todos los niveles educativos en San Genaro, ubicada unos 90 kilómetros al noroeste de Rosario.
Las Rosas quedó pintada de blanco
El intendente de Las Rosas, Javier Meyer, compartió un diagnóstico similar: otras 35 casas resultaron dañadas por el viento. Lo más llamativo fue la enorme cantidad de granizo que cayó en apenas diez minutos, dejando varias calles teñidas de blanco.
«Se rompió mucha mampostería. Hay 35 viviendas afectadas con voladuras de techos, algunas totales y otras parciales, pero no se tuvo que lamentar víctimas», comentó el funcionario, quien remarcó que tuvieron «suerte» ante la magnitud del evento.
Meyer señaló que estuvieron «prácticamente incomunicados» a unos 120 kilómetros al noroeste de Rosario: «Ayer no teníamos conectividad y nos quedamos sin energía. Los bomberos se comunicaban con radio de onda corta».
El intendente ratificó que no había ninguna alerta meteorológica vigente y calificó el episodio como «un chubasco medio raro». Destacó que «no hubo ningún herido siquiera», salvo personas con traumatismos menores o cortes.


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