Rosario

Rosario se anticipa a El Niño con limpieza de canales, nuevas estaciones meteorológicas y multas


La Municipalidad de Rosario presentó este lunes su esquema de prevención y respuesta ante la llegada de El Niño, un fenómeno que anticipa lluvias por encima de lo habitual y que coincide con una crecida del río Paraná que obliga a seguir de cerca toda la cuenca. El plan combina limpieza de canales y desagües, obras hidráulicas, nuevas estaciones meteorológicas y herramientas legales para intervenir con rapidez ante una eventual emergencia. La presentación estuvo a cargo del intendente Pablo Javkin y del titular de Defensa Civil, Gonzalo Ratner.

Desde el municipio aclararon que no hay una situación de peligro inminente: la idea es anticiparse a una temporada que podría combinar tormentas intensas con niveles altos del Paraná y de los arroyos. “No entrar en pánico, pero saber que nos tenemos que ocupar”, resumió Javkin. El intendente explicó que todos los organismos oficiales coinciden en que El Niño puede traer alrededor de un 30% más de lluvia de lo habitual desde ahora hasta el otoño de 2027. “Esperamos más agua que lo habitual, y esa agua a veces puede caer toda junta, y cuando cae toda junta es muy importante que todos los sistemas que la ciudad tiene funcionen adecuadamente”, argumentó.

Un río en crecimiento, pero sin emergencia inmediata

La evolución del Paraná es uno de los puntos que más se siguen. Según un informe municipal, la previsión para octubre ronda los 4,50 metros en Rosario, por debajo del nivel de alerta, fijado en cinco metros. También se monitorea la onda de crecida que generaron las lluvias de los últimos días en la zona de Iguazú: se estima que su efecto podría sentirse dentro de dos o tres semanas, aunque por ahora no se prevé que el río llegue a los cinco metros.

El municipio remarcó que la altura del río no alcanza, por sí sola, para que haya que evacuar. Si bien los 5,20 metros son la referencia para las primeras evacuaciones, Rosario ya registró 5,35 metros sin necesidad de trasladar a nadie. El impacto real depende de varios factores combinados: cuánto llueve, dónde, durante cuánto tiempo y en qué estado está el sistema de drenaje. Javkin agregó que la ciudad cuenta con registros de por lo menos cuatro episodios anteriores de El Niño y que “cada uno tiene su comportamiento”, aunque advirtió que “el río está llegando a niveles que hace muchos años no llegaba”.

Por qué preocupan los arroyos Saladillo y Ludueña

La proyección prevé lluvias superiores al promedio entre octubre y marzo, un período que incluye algunos de los meses más lluviosos del año en la ciudad. Pero la preocupación no se limita al agua que cae sobre Rosario: a través de los arroyos Ludueña y Saladillo llega el escurrimiento de unas 450 mil hectáreas de la región, que desagotan en el Paraná. Cuando el río crece, a esos arroyos y a los conductos pluviales les cuesta más descargar, y una tormenta fuerte encuentra peores condiciones para escurrir. “Más alto está el río, menos velocidad de desagüe tienen los arroyos”, sintetizó el intendente. Además, advirtió que el crecimiento de las urbanizaciones en toda la región cambió el comportamiento de esas cuencas.

Por eso el informe señala como sectores más vulnerables los márgenes de los arroyos y las zonas bajas de la ciudad. Javkin precisó que las obras se están intensificando en los barrios de mayor riesgo, sobre todo en el sudoeste y el noroeste, con la reconstrucción de sumideros en zonas como Empalme Graneros. También distinguió dos tipos de problemas. Hay lugares donde el agua se acumulará solo de forma momentánea, y ahí la clave es la limpieza: “Más limpios somos, menos anegamientos transitorios”. Otros, en cambio, necesitan obras de fondo.

Entre esas obras estructurales, que hace la Provincia, se destaca la protección de la cascada del Saladillo, que busca frenar la erosión y resguardar los accesos entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez, como el puente Molino Blanco y Circunvalación. Javkin explicó que, aunque la obra no está terminada, ya están hechas las pantallas principales. Con eso se busca evitar que la cascada siga retrocediendo, algo que con los años fue provocando el derrumbe de puentes. A esto se suma la reconstrucción del Terraplén Sur, que protege a las viviendas del sector ante las crecidas del Saladillo con nuevas canalizaciones, alcantarillas y desagües reacondicionados. En la cuenca del Ludueña hay trabajos de limpieza, restitución de perfiles y acondicionamiento de la represa.

Limpieza de canales y doce estaciones meteorológicas

En materia de limpieza, el municipio informó trabajos sobre 53,5 kilómetros de arroyos y canales. Entre ellos hay 3,5 kilómetros del arroyo Ludueña, donde además se retiraron 1.500 toneladas de residuos en el noroeste, 17 kilómetros del canal Ibarlucea y 13 del canal Salvat. También se limpiaron 5,2 kilómetros de canales de Circunvalación, una tarea que, según la Municipalidad, asumió el gobierno local aunque corresponde a la jurisdicción nacional, y otros 14,8 kilómetros de canales del norte, noroeste y sur.

En desagües y zanjas, en lo que va del año se hicieron 124.302 metros lineales de limpieza y rectificación y 13.134 intervenciones en captaciones. Los sumideros están georreferenciados, lo que permite saber cuándo recibieron mantenimiento, dónde hubo problemas y en qué lugares hace falta limpiar más seguido. Además, este año se sumaron 33 mil metros lineales de nuevos desagües pluviales y 1.221 captaciones o sumideros, vinculados a obras de pavimento y otras intervenciones barriales.

El monitoreo se reforzará con doce estaciones meteorológicas: una en cada uno de los seis distritos y otras seis en sectores críticos, entre ellos Empalme Graneros y Las Flores. Como una misma tormenta puede descargar cantidades de agua muy distintas según el barrio, esas mediciones permitirán enviar los recursos a los puntos más afectados.

Emergencia hídrica y multas para quienes obstruyan desagües

El Ejecutivo enviará al Concejo la adhesión a la ley provincial 14.477 de emergencia hídrica. Ese marco facilita destinar recursos a obras de desagües, canalización, alteos y refuerzo de defensas. También habilita compras de emergencia para necesidades puntuales y da al intendente y a Defensa Civil facultades para actuar de inmediato. Javkin explicó que, ante una obstrucción que provoque anegamientos en un barrio, se busca acelerar la intervención directa para remover cualquier puente u obstáculo que afecte el desagüe. Además, se pondrá en marcha un Comité Operativo de Emergencia, con una lógica de coordinación similar a la de la pandemia, junto con capacitaciones con clubes de río, vecinales y organizaciones barriales.

El plan también propone sanciones más severas para las conductas que aumentan el riesgo de inundación, como tirar basura fuera de los lugares habilitados, dejar objetos que puedan tapar desagües o volcar residuos y efluentes donde no corresponde. Las multas irán de 150 a 100 mil unidades fijas para quienes obstaculicen el paso del agua en zanjas, canales u otros sistemas pluviales. El municipio además podrá cobrar a los responsables los costos de remoción y retirar construcciones ilegales que bloqueen canales o zanjas.

Qué pueden hacer los vecinos y dónde pedir ayuda

La principal recomendación es sacar los residuos entre las 19 y las 21, algo que el intendente consideró todavía más importante en las zonas sin cordón cuneta. También pidió no dejar objetos voluminosos junto a los contenedores y recordó que se puede pedir un turno o llamar al municipio para que los retire. “Dejar un objeto de gran volumen alrededor de un contenedor, si eso después coincide con una tormenta, tiene el doble riesgo: el del viento de la tormenta y el de obturar una zanja”, advirtió. Como ejemplo, contó que un balde con material abandonado junto a un contenedor puede ser arrastrado por el agua y tapar un conducto secundario.

Además, se aconseja revisar canaletas y desagües y guardar objetos que puedan volarse, como macetas, chapas o adornos. Ante inundaciones, calles anegadas, caída de árboles o ramas grandes, postes inclinados, cables sueltos o desprendimientos de estructuras, los vecinos pueden comunicarse con Defensa Civil al 103.

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