Un nuevo estudio científico confirmó que la dieta es una herramienta médica clave para que los perros vivan más y mejor. Los resultados sorprenden: con los nutrientes correctos y un peso ideal, la expectativa de vida puede extenderse hasta dos años.
Una revisión científica sobre el envejecimiento en perros y gatos concluyó que la nutrición debe considerarse una herramienta clínica para preservar la salud, la función cognitiva y la esperanza de vida a medida que los animales envejecen.
La conclusión principal es contundente: mantener el peso óptimo, la condición corporal y la masa magra se asoció con mayor bienestar y esperanza de vida en perros y gatos de edad avanzada.
Los nutrientes que no pueden faltar
La estrategia dietética recomendada incluye energía y proteínas de calidad, limitación —no restricción— de fósforo, una relación calcio/fósforo superior a 1, y el aporte de omega-3 más antioxidantes, junto con controles veterinarios periódicos.
Además, los ácidos grasos omega-3 de cadena larga, combinados con antioxidantes en cantidades adecuadas, podrían contribuir a una mejor función cognitiva en perros y gatos mayores.
El experimento con labradores que lo demuestra
Los números son elocuentes. Un seguimiento de 14 años sobre 48 perros de raza labrador retriever mostró que los que se mantuvieron en su peso ideal vivieron en promedio 13 años, frente a 11,2 años en el resto del grupo, una diferencia de 1,8 años equivalente a un incremento del 15%.
El veterinario Richard Kealy sostuvo que mantener un peso saludable ayudó a retrasar la aparición de enfermedades crónicas comunes en perros, como artritis, displasia de cadera, osteoporosis, tumores y problemas hepáticos.
¿Comercial, casera o mixta? Eso no importa tanto
La alimentación puede ajustarse a las necesidades del animal independientemente de si se trata de dietas comerciales, caseras o mixtas, con una condición: que estén correctamente equilibradas.
Lo fundamental, según los especialistas, es que la fórmula cubra los requerimientos nutricionales según la etapa de vida, el tamaño y el estado fisiológico del animal, y que sea segura desde el punto de vista sanitario.
El rol del veterinario es clave
Los autores insistieron en que la evaluación nutricional debe incorporarse al examen clínico de rutina, especialmente en animales senior, con el objetivo de detectar de manera precoz la necesidad de adaptar la dieta.
En otras palabras: llevar al perro al veterinario no es solo para cuando está enfermo. Es la mejor inversión para que viva más.


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