El último boletín epidemiológico de Santa Fe encendió una señal de alerta sobre dos enfermedades que suelen crecer en silencio pero pueden derivar en cuadros graves: la psitacosis y la leptospirosis. Ambas registraron un aumento de casos durante las primeras semanas de 2026 y una alta tasa de internaciones.
Aunque son patologías distintas, tienen algo en común: son zoonosis, enfermedades que se transmiten de animales a personas y que se expanden en contextos urbanos, condiciones ambientales precarias o por contacto cotidiano con reservorios infectados. La psitacosis tiene su foco principal en Rosario; la leptospirosis, en cambio, circula de forma más dispersa y ya dejó dos muertos en la provincia.
Rosario, en el centro de los casos de psitacosis
La psitacosis fue la que mostró el salto más marcado en el informe. En apenas cuatro meses de 2026, Santa Fe contabilizó 45 casos confirmados o probables, contra 33 en todo 2025 y 27 durante 2024.
El aumento no solo refleja más contagios: también revela cuadros más severos. De los 45 pacientes, 38 requirieron internación, es decir, más de ocho de cada diez. Rosario concentra 23 de esos casos —más de la mitad del total provincial—, seguida por el departamento La Capital, con 15.
La enfermedad es causada por la bacteria Chlamydia psittaci y se transmite principalmente a través de aves infectadas: loros, cotorras y palomas. El contagio ocurre por inhalación de partículas presentes en plumas, secreciones o materia fecal seca.
Los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe fuerte: fiebre, dolor muscular, tos seca y malestar general. Sin tratamiento oportuno, algunos cuadros evolucionan hacia neumonías graves. El informe incluso registró un caso con miocarditis asociada, una complicación cardíaca poco frecuente.
Leptospirosis: más internaciones y dos muertes
La leptospirosis también encendió alertas. Hasta la semana 17 de 2026, la provincia registró 41 casos confirmados o probables, por encima de los del mismo período del año anterior. Más de la mitad de los pacientes debió ser hospitalizado.
El dato más grave del informe es que dos personas fallecieron por esta enfermedad en Santa Fe: dos hombres de 29 y 41 años, residentes en los departamentos General Obligado y La Capital.
La enfermedad se transmite principalmente por contacto con agua o superficies contaminadas con orina de roedores y suele asociarse a inundaciones, zanjas, basurales y trabajos en ambientes húmedos o rurales. Puede presentarse con síntomas leves similares a un resfrío, pero también derivar en complicaciones pulmonares, hepáticas, renales y cardíacas.
Qué explica el aumento
El informe no habla de brotes fuera de control, pero sí identifica una combinación de factores que favorece este tipo de enfermedades: mayor contacto con ambientes contaminados, circulación de animales reservorios y demoras en la detección temprana de casos.
En leptospirosis, las lluvias intensas y los anegamientos potencian el riesgo de transmisión. En psitacosis, la convivencia urbana con aves y la manipulación sin controles sanitarios son los factores más determinantes.
El escenario se da, además, en plena temporada de enfermedades respiratorias: la provincia registra crecimiento reciente de casos de influenza y más de 10 mil notificaciones de infecciones respiratorias agudas graves en pacientes internados durante 2026.
Las recomendaciones sanitarias
El Ministerio de Salud provincial instó a reforzar las medidas de prevención y a consultar al médico rápidamente ante síntomas compatibles. Las principales recomendaciones son:
- Evitar el contacto directo con aves silvestres o enfermas
- Limpiar jaulas y espacios cerrados con protección adecuada
- Evitar el contacto con agua estancada o potencialmente contaminada
- Usar botas y guantes en tareas de limpieza o trabajos rurales
- Controlar la presencia de roedores en viviendas y espacios urbanos
Las autoridades subrayaron la importancia de la detección temprana para evitar complicaciones y cortar las cadenas de transmisión.


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