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Provincia fortalece el diagnóstico de psitacosis mediante transferencia tecnológica


El Ministerio de Salud de la Provincia concretó una transferencia tecnológica para que los efectores santafesinos procesen de forma autónoma la técnica molecular de PCR-Chlamydia psittaci, que permite diagnosticar la psitacosis (infección zoonótica). Esta medida permite que los laboratorios de referencia locales dejen de depender de la derivación de muestras al Instituto Malbrán de Buenos Aires, reduciendo los tiempos de respuesta ante la sospecha de la enfermedad.

La implementación de la técnica de PCR (biología molecular) representa un salto cualitativo respecto a los métodos tradicionales. Esta metodología se basa en la detección directa del material genético de la bacteria en muestras respiratorias, lo que brinda un resultado de certeza.

El director de la Red Provincial de Laboratorios, Eduardo Anchart, destacó que este avance optimiza los tiempos de respuesta. «La biología molecular, que es lo que nos están transfiriendo en este momento junto con los reactivos, permite obtener el diagnóstico más rápido. Si se realiza en los primeros siete días de fiebre o clínica, el resultado es veloz”, detalló.

Anchart contrastó este método con la serología convencional, la cual se realiza mediante muestras de sangre para buscar anticuerpos (IgG). “En la serología se necesita una segunda muestra a los 15 o 20 días, y la primera suele positivarse recién a las tres semanas. A veces el diagnóstico se obtiene a los dos meses, por eso insistimos en que el diagnóstico debe ser precoz”, añadió.

 

Precisión y rapidez en el diagnóstico

El fortalecimiento de la red pública de salud permite que el sistema sanitario santafesino gane autonomía y celeridad. Al respecto, la directora provincial de Prevención y Promoción de la Salud, Analía Chumpitaz, explicó que actualmente existe un incremento de casos a nivel nacional, que se refleja también en el territorio santafesino y recordó que la psitacosis se transmite principalmente por la inhalación de aerosoles contaminados, o por contacto directo con aves infectadas o con las excreciones, secreciones o plumas de éstas.

En cuanto a los síntomas clínicos indicó que “son fiebre, tos, dificultad respiratoria (disnea) y dolor de cabeza. Contamos con un diagnóstico y un tratamiento que, si es realizado de manera oportuna, disminuye sensiblemente las complicaciones”.

Ante el escenario epidemiológico, se refuerza la vigilancia manteniendo un alto índice de sospecha durante la atención primaria. La identificación temprana del cuadro es fundamental para aprovechar los beneficios en cuanto a tiempo y precisión, que ofrece la técnica de PCR. “Cuando se emiten alertas es para aumentar la sensibilidad de los equipos de salud y, ante la sospecha de la enfermedad, se realice la toma de muestras en los primeros cinco o seis días del inicio de los signos y síntomas”, concluyó Chumpitaz.

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