La actualización de la ordenanza sobre el servicio de cadetería y reparto en Rosario generó un intenso debate en el Concejo Municipal durante este martes. La comisión de Producción y Promoción de Empleo del Palacio Vasallo recibió a repartidores de aplicaciones para escuchar sus reclamos y sugerencias, en paralelo con el censo que inició la Subsecretaría de Economía Social del municipio.
Repartidores sin horarios ni patrones
En contrapunto con la posición de los cadetes nucleados en el sindicato, el representante de los repartidores de aplicaciones, Jorge Almara, sostuvo que la actualización va en contra de su labor. «Lo que observamos es que nos suma más burocracia y mayores gastos a nuestro trabajo. Nosotros no tenemos jefes y tampoco queremos tenerlos, ya que somos independientes, tenemos flexibilidad y autonomía para conectarnos a las horas que queramos», planteó, al defender el esquema de Pedidos Ya.
Y explicó la diferencia con el modelo tradicional: «La diferencia básica es que el cadete convencional trabaja para un lugar determinado y cobra por esas horas que presta su servicio. En cambio, en nuestro caso nos conectamos con los comercios que quieran sacar pedidos como intermediarios entre el cliente y cualquier comercio adherido».
Almara también aclaró que son monotributistas y que las aplicaciones les brindan seguros de accidentes personales. Sobre algunos de los beneficios propuestos en el proyecto —como líneas de crédito para motos y espacios físicos de descanso—, señaló que ya los tienen cubiertos. Además, expresó preocupación por el registro obligatorio, ya que muchos trabajan para varias plataformas a la vez. «Una de las cosas que más nos preocupa es cómo van a hacer una vez establecido el registro, ya que, en mi caso, soy repartidor de varias aplicaciones. Por eso tampoco queremos que esto se transforme en un círculo vicioso de que empiecen a remitir motos al corralón», alertó.
Repartidores del Paseo del Siglo
Raúl Flores, en representación de los repartidores del Shopping del Siglo, planteó una mirada diferente y reclamó que el foco esté puesto en las empresas y no en los trabajadores. «No queremos que se persiga a los repartidores, queremos que se les reclame más exigencia a las empresas», dijo. Recordó que tuvieron que realizar un corte y un apagón para ser recibidos por la Municipalidad y lograr un espacio de trabajo. «La lucha sirve, no hay que dejar pasar esto», remarcó.
La mirada de los concejales
El concejal Pablo Basso (Bloque Peronista), autor del proyecto junto a Mariano Romero y Majo Poncino, explicó que la propuesta busca que todos los repartidores y cadetes estén registrados para mejorar sus condiciones laborales y verificar que las aplicaciones cumplan sus obligaciones sin ejercer posición dominante. Ante la resistencia de los repartidores de Pedidos Ya a agremiarse, aclaró: «Tampoco se plantea la obligatoriedad de adherirse a ningún sindicato».
El concejal de Ciudad Futura Julián Ferrero apuntó a superar falsas dicotomías: «Hay que sacar de lado la dicotomía entre la esclavitud o la libertad. Las ordenanzas tienen el objetivo de mejorar las condiciones laborales de todos los actores involucrados en el rubro para no tener que depender de la buena voluntad de las personas o las empresas».


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