La victoria de Rosario Central por 3-1 ante Independiente no solo significó el pase del equipo de Arroyito a los cuartos de final del Torneo Apertura, sino que también desató un incendio en Avellaneda. El foco del conflicto: Ignacio Malcorra.
El mediocampista, que es considerado un ídolo contemporáneo en Central tras su exitoso paso por la institución, fue el principal blanco de los cuestionamientos de la parcialidad roja. La jugada de la discordia ocurrió a los 23 minutos del segundo tiempo, con el marcador igualado 1-1: tras una asistencia de Matías Abaldo, Malcorra quedó perfilado frente a Jeremías Ledesma pero sacó un remate débil que terminó en las manos del arquero. Además, el volante omitió el pase a Gabriel Ávalos, quien entraba solo por el centro del área.
Ante las suspicacias generadas por su pasado «canalla» y la relevancia de la jugada desperdiciada, Malcorra utilizó sus redes sociales para responder a las acusaciones de falta de entrega.
«Loco, me pueden tratar de perro o de lo que quieran, pero de ir para atrás NUNCA», disparó el futbolista en una historia de Instagram.
El volante explicó que su intención original no era patear al arco: «En mi cabeza siempre estuvo el pase a Gaby (Ávalos), pero cuando le voy a pegar me queda larga y me sale mal». Además, reconoció que, de haber buscado el arco directamente, la ejecución debió ser otra: «Era para arrancarle la cabeza al arquero».
Visiblemente afectado por la eliminación, el exjugador de Unión y Lanús intentó bajar los decibeles reafirmando su compromiso con el club de Avellaneda. «Yo elegí venir a este club gigante para poder ganar algo. Perdón por el resultado y por no poder seguir avanzando», concluyó.



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