Rosario

Los jubilados de Rosario reclaman un lugar propio en la futura Carta Orgánica


Todos los viernes, desde enero, un grupo de jubilados se instala en la esquina de Córdoba y Corrientes con planillas y lapiceras. No juntan firmas para cualquier causa: buscan que Rosario, cuando redacte su Carta Orgánica como ciudad autónoma, no vuelva a dejarlos como una nota al pie.

Detrás de la iniciativa están la Federación Regional de Asociaciones de Personas Adultas Mayores (Frapam), el Foro de la Tercera Edad y la Defensoría de las Personas Adultas Mayores del Concejo Municipal. El pedido tiene dos ejes: que la futura Carta Orgánica —la norma que funcionará como constitución local una vez que la ciudad adquiera el estatus de autónoma— incorpore de manera explícita los derechos de este sector, y que la Defensoría del Adulto Mayor, que hoy opera sin ese respaldo, gane rango institucional propio.

El disparador de la campaña llegó de la mano de Jorge Demirdjian, del Nuevo Centro de Jubilados Municipales, quien marcó una comparación que se transformó en bandera del reclamo: la nueva Constitución de Santa Fe, reformada el año pasado, le dedica a los adultos mayores apenas un renglón y medio.

Un reclamo que cruza generaciones

Lo distintivo de esta campaña es, primero, su alcance intergeneracional: los organizadores destacan la cantidad de jóvenes que se acercan a firmar un petitorio que no los afecta de manera directa, algo que explican porque casi todas las familias rosarinas tienen un adulto mayor atravesando estas dificultades. El segundo rasgo es el método: bajo la consigna «de la protesta a la propuesta», el colectivo redactó un proyecto concreto y organiza, para el 2 de octubre, un congreso para presentarlo formalmente, en el marco de siete años de trabajo del sector.

El tercer punto es la doble exigencia de fondo: que la Defensoría deje de depender de la voluntad política de cada gestión y tenga base institucional propia, y que el Gobierno provincial reglamente la Ley 14.231, de promoción y protección integral de las personas mayores, sancionada pero aún sin aplicación efectiva.

Una convocatoria que no dejó de crecer

La recolección arrancó en enero con un núcleo reducido de militantes y fue sumando adhesiones semana a semana: se incorporaron centros de jubilados de Pueblo Esther, Alvear, Pérez, Elortondo, Villa Gobernador Gálvez, Dragado y Balizamiento, agrupaciones como Talita Cum, Amanecer, Raíces, Dominga Jovine, 26 de Abril y Otoño Feliz, un grupo de estudio de la Facultad de Ciencia Política, la Mutual Puerto de Rosario y el respaldo de la concejala Fernanda Gigliani. La campaña ya superó las 12.000 rúbricas, cifra que sus impulsores muestran como prueba de un respaldo social amplio.

Lo que viene

La discusión de fondo todavía no arrancó: la Carta Orgánica recién se debatirá a fines de 2027, en el marco de la convención estatuyente que Rosario deberá convocar en su transición hacia el estatus de ciudad autónoma. Hasta entonces, la apuesta de la Frapam y la Defensoría es simple: seguir sumando firmas y llegar a esa instancia con un piso de legitimidad social que ningún convencional pueda pasar por alto.

QUINI SORTEOS