Con una música cautivadora y una combinación de humor y romance, “El barbero de Sevilla” se consolida como una de las óperas más populares del compositor Gioachino Rossini. La producción del Teatro El Círculo podrá verse el domingo 26 a las 19, el martes 28 (función de abono) y el jueves 30 de abril a las 20.
La trama sigue las peripecias de una pareja de enamorados formada por el conde de Almaviva y la joven Rosina. Sin embargo, Bartolo, tutor de la muchacha, también la pretende pese a la diferencia de edad. Para evitarlo, los protagonistas recurren a la ayuda del barbero Fígaro, quien mediante enredos y engaños logra confundir a Bartolo y finalmente conseguir la unión en matrimonio de los enamorados.
Sebastián Nuñez, director de El Barbero de Sevilla, se acercó a los estudios de Radiofónica Medios y charló en Escenario Mercenario sobre el desembarco de este clásico en la ciudad: «Fígaro es un personaje muy famoso, es un rol que todos los cantantes barítonos (que es la tesitura vocal) lo quieren hacer porque es muy histriónico, es divertido, es ágil, atractivo. Fue muy famosa por la composición, tiene una música muy pegadiza. Desde que se estrenó funcionó muy bien. Todo lo que tiene que ver con la producción es local».
«Se estrenó en 1816 aproximadamente. Es una ópera cómica u ópera buffa. Son divertidas, populares. Esta se hizo muy conocida porque es fácil de entender tiene situaciones muy divertidas. Fígaro anda haciendo sus andanzas por Sevilla» comenzó explicando.
Llevar este clásico al teatro El Círculo es un desafío. Consultado por haberlo llevado adelante, Sebastián señaló: «Claro que me gusta hacerlo. Es complicado, hay que tener mucho tecnicismo en algunas cuestiones, sobre todo en lo musical. Mi tarea es ensamblar las partes musicales con la actuación de los cantantes y también que el escenario funcione. Utilizamos la parte de escenografía y vestuario para que la obra sea perfecta. Son espectáculos que no permiten el error. El ensayo es riguroso y con protocolo, somos muchos trabajando arriba del escenario».
«Esta ópera es un clásico. Te puede tocar cualquier producción para el cantante, en cualquier lugar la obra es la misma, lo que varía es el espectáculo. El vestuario está a cargo de Ramiro Sorrequieta, uno de los vestuaristas más importantes de nuestra ciudad, junto con Lisa Tanoni. La escenografía es diseño mío y de Walter Gonsolin«.
Referido a la preparación para El Barbero de Sevilla, Sebastián explicó: «Todo el mundo se prepara toda la vida para hacer estas producciones. Un mes antes nos congregamos todas las partes y en un mes o 20 días nos focalizamos en esa producción y se ajusta todo para el lado que la dirección escénica propone. En veinte días se arma».
«No se puede hacer ópera en cualquier lugar. Los cantantes se preparan toda la vida para poder hacer diferentes roles. Todos tienen una sonoridad diferente pero a la vez tiene que traspasar la orquesta. Son cerca de 70 músicos los que van en el foso. El Barbero de Sevilla tienen una producción de más de 120 personas entre orquesta, equipo de vestuarista, técnicos, visuales, ilustradora, entre otros».
Y continuó: «La obra está escrita en italiano y se respeta, no se toca nada del libreto y la música. Lo que sí, se cuenta con subtítulos. Así todos podemos interpretar en vivo lo que está sucediendo. No hay por qué saber absolutamente nada. Hoy en día se usa mucho como el lenguaje de señas. La idea es convocar a otros públicos».
La ópera, un espectáculo de protocolo cada vez más cercano a la comunidad
«Son tradiciones. La ópera tiene tradiciones más protocolares o de jerarquía. Hoy en día el lenguaje está más abierto y se invita a toda la comunidad porque es algo más popular. Esta es super popular y es más fácil llegar al público con este tipo de títulos» señaló.
Y añadió: «Cuando ves ópera el negocio no es el ticket que vende. Por supuesto que nos interesa, pero atrás de esto está la vida de un montón de gente que durante mucho tiempo trabaja en esto. Un cantante a veces hace un rol principal una vez al año, es muy reducido el circuito operístico a nivel nacional».
NOTA COMPLETA:


Seguinos