Bajo la consigna de «sacar la universidad a la calle», la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Federación Universitaria de Rosario (FUR) coparon este viernes la Plaza Pringles. La iniciativa buscó transformar el malestar por la falta de clases en una muestra activa del rol social que cumple la institución, en un contexto de fuerte incertidumbre por el financiamiento nacional para la educación superior.
Pese a que la jornada debió finalizar antes de lo previsto por un alerta meteorológico naranja, durante la mañana los vecinos pudieron acceder a diversas actividades gratuitas que reflejan la currícula académica:
Salud y Prevención: Cursos de RCP, chequeos médicos básicos y espacios de bienestar.
Sustentabilidad: Talleres sobre el desecho correcto de aceites de cocina y entrega de plantines de aromáticas.
Acompañamiento Estudiantil: Charlas sobre manejo de ansiedad, estrés y orientación para ingresantes.
El presidente de la FUR, Alejo Rossi, destacó que la estrategia de esta semana no fue solo la protesta, sino también el acompañamiento hacia adentro. «Durante toda la semana estuvimos haciendo charlas de manejo de ansiedad y estrés. El objetivo fue brindar herramientas de contención, especialmente para los jóvenes que no son de Rosario y afrontan un año complejo lejos de sus casas», explicó.
Sobre el traslado de la actividad a la plaza, Rossi fue categórico: «Hay que mostrar por qué es importante que se apruebe una ley de financiamiento, mostrando cada una de las áreas de la universidad. Es un reclamo justo».
ras esta demostración de fuerza en el centro rosarino, el conflicto docente y estudiantil está lejos de resolverse. Si bien se espera que la próxima semana se reanuden las actividades en las facultades y escuelas dependientes de la UNR, ya se ha anunciado una nueva seguidilla de paros. Según el cronograma gremial, las medidas de fuerza se extenderán, de manera intermitente, hasta el mes de mayo.


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