La ciudad chubutense de Esquel inscribió su nombre en el libro de los récords con la elaboración de la empanada más grande del mundo, que alcanzó los 26,10 kilos y superó por más de diez kilos la marca anterior, que pertenecía a Colombia con una pieza de 14,2 kilos.
El desafío fue impulsado por Claudio Jaramillo, referente de la pizzería Baruch, junto a un equipo de cocineros y colaboradores que trabajaron durante semanas. El intento se realizó en el marco de la Feria Patria de la Sociedad Rural de Esquel, ante cientos de vecinos y turistas.
Cómo se hizo
La preparación comenzó cerca de las 20 del domingo 24 de mayo. El equipo desplegó una enorme masa y distribuyó el relleno —huevo duro, carne y verdeo— sobre toda la superficie. El principal desafío no era solo alcanzar el peso: la empanada debía cocinarse entera, sin romperse y sin que se abriera el repulgue, condición indispensable para validar el récord internacional.
A las 20:12, cuatro personas la ingresaron a un horno especialmente acondicionado. Comenzaron entonces más de 90 minutos de tensión para el equipo y el público. Una vez finalizada la cocción, la pieza fue trasladada al sector principal del evento: había salido completa del horno.
El pesaje oficial confirmó el nuevo récord: 26,10 kilos. La marca desató festejos, abrazos y emoción entre Jaramillo, su familia y todo el equipo.
Un nuevo hito para la gastronomía patagónica
Baruch ya contaba con reconocimientos como campeón mundial de empanadas y campeón sudamericano de pizza gourmet. Con este Guinness, suma un nuevo hito internacional. El cierre del evento incluyó el corte y la degustación abierta al público, que se acercó masivamente para probar la empanada que ya forma parte de la historia gastronómica argentina.


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