El municipio de Rosario actuó con rapidez este fin de semana tras recibir denuncias públicas sobre casos de maltrato animal. A través del Área de Protección Animal y la Dirección de Control Urbano —ambas bajo la órbita de la Secretaría de Control y Convivencia— se llevaron adelante dos operativos que permitieron rescatar a un perro y una perra que se encontraban en situaciones de riesgo.
En el primero de los casos, en una vivienda del sudoeste de la ciudad, los agentes hallaron a una perra en estado de desnutrición y sin atención veterinaria. Luego de ser asistida en el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), quedó al cuidado de la organización Amores Peludos, que le brindó un hogar de tránsito mientras aguarda una adopción definitiva. Por la gravedad de lo constatado, se presentará una denuncia penal contra quienes estaban a cargo del animal.
El segundo operativo se desarrolló en el barrio Empalme Graneros, donde un cachorro permanecía atado y a la intemperie. Fue retirado del lugar, atendido de inmediato en el Imusa y, en pocas horas, ya se encuentra en proceso de adopción.
Diego Herrera, secretario de Control y Convivencia, subrayó el rol clave de los vecinos en la detección de estas situaciones: «Cuando la comunidad se involucra y alerta sobre casos de maltrato o abandono, podemos actuar a tiempo y evitar que el sufrimiento se prolongue. Nuestro compromiso es hacer cumplir la normativa y construir una convivencia basada en el respeto hacia los animales.»
En la misma línea, Sabrina Latino, titular del Área de Protección Animal, hizo hincapié en la responsabilidad que implica tener una mascota: «Detrás de cada rescate hay un trabajo de inspección coordinado. Cuidar a un animal significa atender de manera permanente su alimentación, su salud y su bienestar.»
El municipio recordó que las denuncias por maltrato o abandono pueden realizarse llamando gratuitamente al 147.

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