Meta anunció un paquete de restricciones para adolescentes en Instagram y Facebook que, de mínima, sirve como termómetro de hacia dónde va la industria. Los usuarios de entre 13 y 17 años tendrán un tope de dos horas diarias de uso acumulado entre ambas aplicaciones, que no podrá desactivarse sin la autorización de un padre o tutor. Por ahora, la medida rige solo en Estados Unidos, pero marca una tendencia que tarde o temprano podría llegar a estas playas.
Qué cambia en las aplicaciones
Las plataformas quedarán bloqueadas durante la noche por defecto, aunque el horario exacto varía según la fuente: entre medianoche y las 6, según algunos reportes. A eso se suma el silencio de notificaciones en horario escolar y los avisos cada 15 minutos de uso continuo, pensados para que el chico note cuánto tiempo lleva scrolleando.
Por defecto, además, los adolescentes quedarán ubicados en una configuración de contenido «13+», inspirada en las clasificaciones de películas. Del lado de los padres, Meta promete herramientas más simples para supervisar el uso: poder ver con quiénes hablan sus hijos y recibir alertas sobre esa actividad, entre otras funciones. La idea de la empresa es que estos controles se conviertan en estándar del sector, por lo que le pidió públicamente a TikTok y YouTube que sumen restricciones parecidas.
Un acuerdo judicial y algunas ideas para aplicar en casa
Estas medidas responden a un acuerdo con una coalición de fiscales generales de Estados Unidos que puso fin a un litigio sobre el impacto de las plataformas en chicos y adolescentes, y por ahora solo rigen ahí: no hay novedades oficiales de que Meta vaya a replicarlas en Argentina. Aun así, no está de más aprovechar el anuncio para repasar algunas costumbres en casa, más allá de lo que decida hacer cada app.
Algunas ideas simples para el día a día, sin necesidad de esperar a que la tecnología las imponga:
- Acordar juntos un horario de «apagado» de pantallas antes de dormir, en vez de que lo decida el celular.
- Usar las herramientas de control parental que ya existen en Instagram, Facebook, TikTok y YouTube (llevan años disponibles, aunque poca gente las activa).
- Charlar de vez en cuando sobre qué ven y con quién hablan en esas redes, sin que se sienta como un interrogatorio.
- Prestar atención a cambios de humor después de largas sesiones de scroll: suele ser una señal más confiable que cualquier contador de horas.
Habrá que ver si estas restricciones cruzan la frontera de Estados Unidos o quedan como una medida puntual; mientras tanto, el cuidado en casa sigue siendo, como siempre, la herramienta más a mano.


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