En lo que el Ministerio Público de la Acusación (MPA) calificó como uno de los juicios más importantes en la historia de la provincia, la Justicia penal de Rosario desmanteló judicialmente a la violenta organización criminal liderada por Francisco «Fran» Riquelme. El tribunal dictó 12 condenas a prisión perpetua y tres penas de prisión efectiva para los integrantes de esta banda, que operaba como franquicia territorial del capo narco Esteban Lindor Alvarado.
El debate oral y público expuso la crudeza de una «guerra» territorial por el control del narcomenudeo en los barrios Ludueña, Industrial y Empalme Graneros entre 2021 y 2023, una disputa contra la banda de Los Monos (liderada por Ariel «Guille» Cantero) que dejó un saldo de más de 25 muertes en la región.
Los fiscales Adrián Spelta y Patricio Saldutti lograron probar la responsabilidad de la banda en 42 hechos criminales, un impactante historial que incluyó 16 homicidios, tentativas de asesinato, balaceras, extorsiones y portación ilegítima de armas de fuego.
De acuerdo con la resolución del tribunal, la organización funcionaba bajo las órdenes directas que Riquelme dictaba mediante teléfonos celulares desde penales federales. La estructura contaba con «gerentes de calle» que ejecutaban los planes y que eran reemplazados sistemáticamente a medida que resultaban detenidos o asesinados, manteniendo la operatividad de las economías ilegales a base de «violencia altamente lesiva».
Un punto clave del veredicto fue la validación del agravante por el uso de menores de edad. La Justicia dio por acreditado que la organización utilizaba a niños y adolescentes para tareas de patrullaje armado y sicariato. Entre las pruebas más contundentes se peritaron audios donde el propio Riquelme ordenaba que un menor de apenas 14 años realizara su «primera boleta» (homicidio).
El tribunal dictó la pena de prisión perpetua para los doce principales integrantes de la organización criminal. La máxima sanción penal recayó sobre los líderes y organizadores de la estructura, Francisco «Fran» Riquelme y Fernando Cabaña, así como también sobre los encargados de ejecutar y coordinar la violencia en el territorio: César Matías Acosta Muñoz, Franco Matías Almaraz, Alexis Álvarez, Eric Enrique, Daniel Miranda García, Lisandro Orellana, Lemuel Abraham Sciretta, Kevin Sosa y Lucas Tomás R. Asimismo, recibió la pena de prisión perpetua Marcelo Andrés «Pachu» Chávez, tras comprobarse que instigó un femicidio desde su lugar de detención.
Tres acusados —entre los que figuran Mauro Leonel M., Franco Darío A. y Héctor Daniel A.— recibieron penas de entre 5 y 6 años y medio de prisión por su participación en la estructura logística de la asociación ilícita.
El fallo abordó de manera integral homicidios emblemáticos que marcaron la agenda policial de los últimos años, tales como los asesinatos de Cristian «Larva» Fernández, Brian Ortigoza (acribillado en febrero de 2022 por un menor que iba como acompañante en una moto conducida por el condenado Daniel Miranda García), y el femicidio de Ludmila Orellana, planificado tras las rejas por Marcelo Chávez.
Tras conocerse la sentencia, el fiscal Adrián Spelta destacó que este éxito judicial radica en la implementación de una nueva estrategia: la investigación por foco. Esta modalidad del MPA permite abandonar el juzgamiento de hechos delictivos de forma aislada o atomizada para pasar a analizar todo el contexto territorial y la dinámica completa de las organizaciones criminales.
Por su parte, el fiscal Saldutti celebró que el tribunal haya comprendido la gravedad institucional al evaluar las pruebas bajo la clave interpretativa de un «territorio en guerra». Con este veredicto, la justicia rosarina no solo cierra uno de los capítulos más sangrientos del noroeste de la ciudad, sino que ratifica un modelo de persecución penal estratégica para las bandas complejas.


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