La fiebre por el álbum oficial del Mundial 2026 sigue creciendo en Argentina y, ante la dificultad para encontrar sobres en los puntos de venta tradicionales, la tecnología comenzó a jugar un papel clave. En ese contexto surgió Alertas Figus, un canal de Telegram creado por un usuario que informa en tiempo real cuándo y dónde llegan nuevos lotes de figuritas, convirtiéndose en una herramienta indispensable para miles de coleccionistas.
La iniciativa ganó popularidad rápidamente debido a la enorme demanda y a la magnitud de la colección de este año, que cuenta con nada menos que 980 figuritas para completar. La búsqueda de sobres, las figuritas difíciles de conseguir y el intercambio de repetidas forman parte de la rutina diaria de chicos y grandes, que viven con entusiasmo cada avance en el álbum mundialista.
Sin embargo, el fenómeno va mucho más allá del entretenimiento. Especialistas en psicopedagogía destacan que coleccionar figuritas aporta importantes beneficios para el desarrollo infantil. Entre ellos, la posibilidad de aprender a manejar la frustración cuando aparecen cromos repetidos, desarrollar la paciencia y comprender que ciertos objetivos requieren constancia y esfuerzo para alcanzarse.
Además, ordenar y clasificar las figuritas de las 48 selecciones participantes ayuda a fortalecer la atención, la memoria y algunas habilidades matemáticas básicas. A esto se suma el valor social del intercambio, ya que los niños deben dialogar, negociar y llegar a acuerdos con otros coleccionistas para conseguir las piezas que les faltan.
Los profesionales recomiendan que las familias acompañen esta actividad y compartan el proceso, aunque sin intervenir demasiado en los canjes. De esta manera, los chicos pueden desarrollar autonomía, tomar decisiones propias y aprender habilidades sociales mientras disfrutan de una de las tradiciones más emblemáticas de cada Copa del Mundo.


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