Un joven de 20 años que fingía ser repartidor fue arrestado el viernes por la noche en el macrocentro de Rosario tras robarle un celular a un transeúnte. La captura fue posible gracias al rastreo en tiempo real del dispositivo y al accionar de la Brigada Motorizada.
De acuerdo con fuentes policiales, el robo ocurrió alrededor de las 20.30 en la calle Moreno al 1000. La víctima, Lucas P. de 33 años, reportó que un desconocido le arrancó el iPhone 17 Pro de la mano y huyó en una scooter blanca que llevaba una caja de telgopor para simular un servicio de delivery.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, tomaron declaración al damnificado, quien les proporcionó tanto la descripción del ladrón como la ubicación en vivo del teléfono. Poco después, el sistema de geolocalización mostró que el aparato se movía por las inmediaciones de San Juan y Ovidio Lagos.
La policía se desplazó hasta esa zona y dio con el sospechoso. Al revisarlo, hallaron el iPhone robado junto con otros dos teléfonos de alta gama escondidos dentro de la caja que usaba como disfraz para el supuesto reparto de viandas. El motochorro no era inexperto: había envuelto los aparatos con papel de aluminio para intentar bloquear la señal y dificultar el rastreo. Esta técnica artesanal, conocida tanto en el ambiente delictivo como entre investigadores, funciona como un sustituto rudimentario de las bolsas Faraday, herramientas diseñadas para impedir el borrado remoto de datos en los dispositivos. Sin embargo, el método no fue suficiente para evitar su captura.
El operativo concluyó con la detención de Carlos José P., de 20 años, y la incautación de una Honda Elite blanca. Además del iPhone 17 Pro denunciado, los agentes recuperaron un iPhone 13 Pro Max y un iPhone 16 Pro. El detenido y todos los elementos secuestrados fueron remitidos a la comisaría 2ª, quedando a disposición de la Fiscalía de Flagrancia.


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