Escenario Mercenario

El mercado de alquileres en Rosario dio un giro: más oferta, más tiempo vacío y propietarios que negocian


Después de años de escasez, listas de espera y departamentos que se alquilaban en cuestión de horas, el mercado inmobiliario rosarino atraviesa un escenario completamente distinto. La oferta de inmuebles para alquiler se multiplicó, los tiempos de ocupación se extendieron y los propietarios comenzaron a flexibilizar valores y condiciones para evitar que las unidades queden vacías. Es por esto que el equipo de Escenario Mercenario se puso en comunicación con José Ellena, vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios (Cocir) de Rosario, para hablar sobre esta situación.

«Ha habido cambios. En general podemos decir que fueron positivos para todos. Para el inquilino hay una oferta mucho más amplia y en eso, permite tener más disponibilidad, posibilidades de elección y de negociación. Hacía mucho tiempo no se daba» comenzó explicando.

Para el propietario también hubo mejoras señaló Ellena: «Si bien hoy los inmuebles demoran más en alquilarse, la ecuación de la renta ha mejorado sustancialmente. Hoy volvió a aparecer el pequeño inversor que tenía un dinero y aporta a comprar un inmueble».

El fenómeno aparece asociado a varios factores: la derogación de la antigua ley de alquileres, el nuevo esquema macroeconómico y una rentabilidad que volvió a resultar atractiva para los dueños de propiedades. El resultado es un cambio de paradigma en un mercado que durante años estuvo marcado por la falta de oferta.

Y añadió: «Estamos en un momento en que los precios entendemos que están en su piso, y de ahora en más, en este contexto, podrían escalar. Es un buen momento para quien tenga los dólares y viene perdiendo poder adquisitivo, salir a comprar hoy».

«Se siguen manteniendo y consolidando Lourdes y Abasto. Independientemente de eso, Pichincha tiene un perfil muy determinado. Tenes dos extremos, sobre la costanera tenes departamentos grandes con calidad premium, sino más chicos, con servicios y amenitis, también muy demandado. Pichincha es muy especial desde los urbanístico hasta lo inmobiliario, tiene un público muy determinado».

Con respecto a los beneficios para el inquilino, Ellena expresó: «Primero hay más opciones, y segundo, hay condiciones que hoy se pueden llegar a pactar. No están sobrando los inquilinos, más bien, en el tema residencial, están faltando. Ni te cuento en el tema comercial, hay mucha más retracción. Son muy pocas las condiciones que hoy son innegociables. En este período se están cumpliendo los contratos de la vieja ley de tres años y los nuevos que hicieron con la modalidad de dos años, por eso hay tantas renovaciones y disponibilidad de inmueble».

Consultado por el precio de los alquileres, respondió: «Los alquileres están caros para todo aquel que deba contratar, pero es un problema del contexto y del poder adquisitivo de todos. Si lo comparas con un asalariado medio (1.200.000 aprox.), un departamento de un dormitorio vale promedio 500 mil, casi el 50% del sueldo está dedicado al alquiler. El problema no es ese precio para una propiedad que vale 60 mil dólares, sino es el valor que representa el alquiler en el poder adquisitivo». 

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