El Gobierno nacional avanzó con una modificación en el régimen de patentes para el sector químico-farmacéutico, con el objetivo de facilitar su otorgamiento y alinearlo a estándares internacionales.
La medida se oficializó a través de una resolución conjunta de los ministerios de Salud y Economía junto con el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), en el marco de compromisos asumidos en un acuerdo comercial con Estados Unidos.
En concreto, se derogaron normativas vigentes desde 2012 que imponían criterios más restrictivos para aprobar patentes en medicamentos. A partir de ahora, el INPI volverá a evaluar cada solicitud de manera individual, aplicando únicamente los requisitos generales establecidos por la Ley de Patentes: novedad, actividad inventiva y aplicación industrial.
Desde el Gobierno señalaron que el cambio busca generar mayor previsibilidad y seguridad jurídica, además de fomentar la innovación y acelerar la llegada de nuevos productos farmacéuticos al mercado.
En esa línea, sostienen que un sistema de propiedad intelectual más sólido permite incrementar la disponibilidad de medicamentos y mejorar los tiempos de lanzamiento, incluso en países en desarrollo.
Además, aclararon que la modificación rige hacia adelante, por lo que los medicamentos que ya se encuentran en el mercado no se verán afectados y podrán continuar comercializándose sin cambios.
El nuevo esquema se inscribe dentro de una reforma más amplia del sistema de propiedad intelectual en Argentina, que también contempla reducir demoras en la aprobación de patentes y adaptar la normativa local a estándares internacionales.


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