Judiciales

Buscan a los hermanos Borras por el cargamento de 321 kg de cocaína


Lo que comenzó años atrás como una investigación por narcomenudeo de baja escala ha mutado en una organización transnacional con logística propia. Los hermanos Santiago Emmanuel y Juan Cruz Borras son hoy los hombres más buscados por la Justicia Federal, tras confirmarse su liderazgo en la descarga de droga frustrada en un campo de Villa Eloísa.

El mediodía del martes, efectivos del Centro de Operaciones Antidrogas de Gendarmería interrumpieron el aterrizaje de un Cessna 210 en una pista clandestina improvisada. La reacción de la estructura de apoyo en tierra, presuntamente comandada por los Borras, fue de una violencia extrema: para asegurar la huida, embistieron a un cabo de la fuerza, provocándole una fractura de base de cráneo. El uniformado permanece estable, pero bajo cuidados intensivos en el Sanatorio Laprida.

Mientras los sospechosos lograban escapar e incluso incendiar dos camionetas Fiat Strada para borrar rastros, los gendarmes lograron detener a los dos tripulantes de la aeronave, ambos de nacionalidad boliviana, quienes ingresaron al país de forma ilegal.

La historia de los hermanos Borras es el reflejo de una preocupante evolución criminal. En 2014, Santiago Borras —quien entonces declaraba trabajar en un lavadero de autos familiar— fue condenado a 4 años de prisión tras ser hallado con dos kilos de marihuana en una caja de zapatos.

Hoy, la realidad es otra. La Justicia los vincula con el control de las «bajadas» aéreas en el sur santafesino. Se los investiga por un cargamento de 60 kilos de cocaína hallado en noviembre de 2025 en una aeronave accidentada en Arequito. Aunque inicialmente se sospechó de Brian Bilbao, las pruebas ahora apuntan directamente al clan Borras. Los 300 paquetes de cocaína secuestrados en Villa Eloísa (con un peso de 321 kg) llevaban el logo de los New York Yankees, una marca que identifica el origen y la pureza del cargamento.

Este miércoles, el fiscal Matías Scilabra (Procunar) y el juez Eduardo Rodrígues Da Cruz ordenaron seis allanamientos en Rosario, Roldán y Melincué. El dato que más alarmó a las autoridades fue el hallado en Rioja al 700 (Roldán): Santiago Borras no estaba en su domicilio, donde debía cumplir prisión domiciliaria por una condena previa.

Su hermano Juan Cruz, quien posee antecedentes de actividad laboral en servicios portuarios, tampoco fue localizado. Las autoridades creen que la banda cuenta con una importante red de cobertura local, lo que les permitió desaparecer del radar tras el violento enfrentamiento en el campo.

Por estas horas, la Justicia Federal intenta determinar no solo el paradero de los hermanos, sino también la profundidad de sus vínculos con proveedores bolivianos, quienes confían a esta organización rosarina cargamentos valuados en millones de dólares.

Quini Mundial